Ciudadano Kane, Ujfalusi y las flores

Mi última película: ‘Dos en la carretera’, con Audrey Hepburn. Este viernes toca en el Círculo de Bellas Artes ‘El halcón maltés’ y el domingo recomiendo que compren El Mundo con su correspondiente obra de arte: ‘Irma la dulce’, dirigida por Billy Wilder y protagonizada por Jack Lemmon. Hablando de cine y periodismo, quiero centrarme en William Randolph Hearst, ese magnate de los medios que inmortalizó en la gran pantalla Orson Welles en ‘Citizen Kane’. En la peli, como en la vida real, lo controlaba todo, algo que se pensó Mourinho… Hasta su cagada de Vitoria, donde le tiró los trastos a Portugal y luego le echó la culpa a la periodista. Lo fácil. Como cargarse a la chacha cuando hay un robo en la casa. Siempre se creyó que este negocio lo dominaba, pero finalmente le ha acabado devorando. Muchas declaraciones; poco fútbol.
El otro tema de la jornada es la entrada de Ujfalusi a Messi. Reconozco que se me ha reblandecido el corazón cuando escuché que pidió el móvil al Kun para mandarle un sms: Querido Leo, como soy más malo que la carne de cabra y mi equipo reparte estopa por un tubo, no he querido ser menos. Es que, como al Madrid le tenemos por imposible (síndrome de Estocolmo hacia los blancos), a ellos ya les hacemos la pelota para que no nos castiguen y nos cebamos con vosotros para mantenerles contentos. Corto y cambio.
No sé si es esto lo que ha escrito, pero debería. Sobre todo, porque su actuación fue paupérrima frente a un equipo alegre que juega a otra cosa. Juega y se divierte. Su fútbol son las flores del jardín, el heno que llena el carro de El Bosco, el sirope de chocolate en los helados italianos, el matasuegras de la Nochevieja. Este Barça es el punto de partida para salir de la crisis y el estrés. A mí me funciona. Son mis únicas alegrías y por eso las recomiendo.
¡Visca el Barça!



















