Posts tagged: Stuttgart

Cinema Paradiso

cinema-paradiso1

En los tiempos de Avatar, Shutter Island o Mo’Nique respecto al cine, en los tiempos de Obama y su pésima gestión en Oriente Próximo en política y en los de la deconstrucción y el Bullismo en cocina, qué mejor cosa que retomar los grandes clásicos del cine, comerse un buen repertorio de tostas caseras y disfrutar con el Barça. No he visto Avatar, ni quiero, mucho menos con las gafitas de marciano. Sí vi el otro día, por quinta o sexta vez, Cinema Paradiso, mi película favorita. “Alfredo, almeno possiamo diventare amici” dice Totó. Grande, muy grande Tornatore en esta obra maestra, sólo al alcance del juego blaugrana. El Barça, cuando se entona, es como un vals, una dulce sinfonía, una Traviata, un tarde en la ópera con Puccini. Lo de la cocina modernista, la degusté una vez. Evidentemente luego tuve que pasarme por el Burger King para quedar saciado. Es por eso que, para festejar que mañana no se curra, hoy cenaré tostas variadas con vino de Rueda. También para celebrar que el Barça es el único equipo español que está en cuartos de final de la Champions, una ronda que, como dice ‘Jaen’ en sus comentarios, para el Madrid no existe. Son los padres. Unos nacen para ser reyes (Messi) y otros sólo para jugar con las bicicletas el día de reyes (Cristiano). Por cierto ¿este tío ya no curra los miércoles, no?
¡Visca el Barça!

La resurrección de Hleb

hleb

En una época donde se buscan ‘chivatos’ en el caso Faisán, donde leo que llega un cargamento de condones a los Juegos de invierno de Vancouver 2010; lugar donde se presupone que los deportistas deben acudir sin la libido; en un periodo donde todos hemos descubierto que Grecia, más allá de islas, postres de carne, y Partenón, también tiene crisis… en un mundo así no es extraño ver a Hleb resucitar, futbolísticamente hablando claro. El bielorruso, el peor futbolista sin duda del Barça la temporada pasada, ayer estuvo medianamente bien, algo que para él ya sabe a chuletón de buey. Dio muestras de saber correr, de alterarse con el árbitro, de tirar amagues y regatear. Si en el Barça estaba más blanco que la leche de vaca, contra él demostró que la sangre también se le puede subir a la cabeza. También que tiene algo de orgullo y dignidad, esa que aún esperan en Barcelona. Si yo fuera Hleb hablaría con Guardiola para que no me incluyera en el listado de campeones de Europa en 2009, porque su aportación fue la misma que Eto’o en la que ganó el Madrid. Hleb tuvo la misma relevancia en Barcelona que la que tendrá Daniel Diges en Eurovisión. Ahora, en el Stuttgart va de John Cobra, un papel que no le pega. Por dios, que alguien llame a este tío para decirle que ni se le ocurra volver o le enterramos (deportivamente) en el Parque Güell. Tampoco estaría mal atado de pies y manos en la azotea de La Pedrera.
¡Visca el Barça!

WordPress Themes