Posts tagged: Roberto Gómez

Los placeres y los churros

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Gran fin de semana en todos los sentidos: gastronómico, cultural y deportivo. El viernes por la noche hice un pulpo a la gallega y me bebí una botellita de Ribeiro bien frío para acabar durmiendo doce horas. El sábado cogí el coche y me fui al Coliseum Alfonso Pérez para mojarme, pillar caravana, pero sobre todo para ver unas de las lecciones más clamorosas que se han visto esta temporada. El Getafe, un muñeco de plastilina, se pudo llevar diez si los delanteros culés hubiesen estado más finos y el señor Turienzo Álvarez fuera conocedor de la vergüenza y la dignidad. No pitó dos penaltis y anuló un gol legal a Messi provocando la ira de un Laporta que, por una vez, coincido con él. Menos mal que el Getafe se quedó en la Cibelina y ni siquiera compareció a la farsa de un partido que lo más justo hubiera sido un 0-8. A pesar de todo, me marché feliz del estadio apretando bien el puño derecho. Al Madrid apenas le hice caso, pero sí a la prensa deportiva del día siguiente. ABC reconoció la supremacía blaugrana, pero no el AS de nuestro colega Relañato, que volvió a destacar al Madrid. De todas formas, la palma se la llevó Marca que, en lugar del alabar la impresionante superioridad, tituló algo así como: ‘Notica: el Barça gana sin la ayuda del árbitro’. No me extraña el destacado, sobre todo teniendo en cuenta que ese periódico lo dirige un pintor: Doménikos Theotokópoulos ‘El Greco’ (su parecido con Inda es brutal). Compré el periódico y me duró diez minutos en las manos. Sólo el tiempo que tardé en ir a la churrería para envolver los churros/porras que compré. Al Greco se le engrasó la barba, al señor Roberto Gómez los carrillos y a José Vicente Hernáez la lengua, por lo larga que la tiene. Fue un placer. Ah, por cierto. Para comer probé unas sardinitas y por la tarde fui al teatro: La importancia de llamarse Ernesto. La obra, sensacional, es una mentira constante, algo así como la prensa deportiva que tanto tú como yo leemos.
¡Visca el Barça!

Lechazo blaugrana

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Este post va dedicado a ese pobre monje asceta que me dijo hace días que tuviera cuidado con el lechal, a ver si me iba a atragantar. Pues bien, por desgracia para ti y los madridistas como tú (deduzco que eres merengón) me sentó bastante bien, primero por mi acompañante y sobre todo porque la digestión la hice cuando Eto’o marcó ese golazo a Sergio Asenjo y nos dio ya prácticamente la Liga. Eto’o, ¿le conoces? Ese negro que corre como un blanco, que os le trajisteis de Camerún cuando huía de los leones y ahora os la clava cada vez que puede. La zarpa digo.
Lo más gracioso es que todavía escucho a madridistas que dicen no querer a Eto’o en la Casa Blanca. Me suena ya esa historia, aunque en realidad es más bien una enfermedad que padecen muchos: despreciar lo que no tienes, pero te gusta. Es algo así como hablar mal de una tía que te encanta, pero finges que no es así porque no la puedes conseguir. En lugar de alabarla, se tiende a la crítica banal y fácil. Pasa mucho en este mundillo donde los politiquillos incompetentes se centran en dar buena imagen ante las cámaras, donde los bancos quiebran y el metro se colapsa, donde los periódicos caen, donde el periodismo deportivo se limita, única y exclusivamente, a intentar ser como Manolete, Roberto Gómez, Indalecio (Inda) y cía. Ayer ví a estos tipos en un debate de Telemadrid y me di cuenta que, si vivieran en África, seguro que estarían huyendo de Eto’o, el gran león blaugrana. Viva el lechazo y…
¡Visca el Barça!

Pochettino, el peregrino

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Ante nada decir a los pobres periquitos que no me disgusta su entrenador, pero lo que no sabía de él es que había cambiado la pizarra por el bastón, las botas de tacos por las chanclas y los pantalones azules por ese pareo veraniego más típico de las chicas que van a la playa de Barceloneta. ¿Por qué digo todo esto? Pues porque resulta ahora que el tío, en lugar de entrenar y pensar soluciones para sacar al Espanyol del infierno (está a ocho puntos del descenso), ha decidido perder un día entero en recorrer los doce kilómetros que van desde Barcelona hasta el monasterio de Montserrat para pedir a la Virgen la salvación de su equipo. ¡Vivan los peregrinos!
Según varios medios, fue acompañado por su mujer, su ayudante (Di Blasi) y el preparador físico (Ramón Català). Pochettino, según la foto, llevaba una maravillosa bolsa blanca (típica del LIDL o DIA) con papas y bocatas para el camino por si el hambre apretaba. La Virgen que allí se ubica, patrona de la ciudad, probablemente agradeció su visita, aunque seguro que echó en falta a los verdaderos cracks del equipo: Luis García y Tamudo. Los tíos, que son los pesos pesados del vestuario, están avalados por sus buenísimos números esta temporada (seis goles entre los dos en 29 partidos), pero sobre todo por ese juego paupérrimo que están practicando. Entre los dos no ocupan uno, es como si en un mismo sitio juntaran a Carmen Hornillos con Belén Esteban, Roberto Gómez con Manolete, Jesulín de Ubrique con Fran Ribera, Drenthe con Dudek, Llamazares con Trillo y Hacienda con la Oficina de Vivienda.
En fin, que aún están a tiempo si quieren hacer el caminito con ‘Poche’ y cía. Otra opción es que se recreen con el líder de la Liga, que lo tienen a años luz, concretamente en la Avenida Arístides Millol, junto a La Diagonal.
¡Visca el Barça!

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