Mis niños

No tengo hijos ni sé si algún día voy a tenerlos. Sí me gustaría y mucho, pero no por ahora. Comienzo así, porque hoy voy a intentar escribir uno de los post más sinceros que se hayan escrito en este blog. Soy supersticioso y ahora se me ha metido en la cabeza que el haber puesto el Gol TV en casa me da mala suerte. Le ví ganar en el Calderón, pero fue en otro sitio, en un polígono de mala muerte sufriendo como un perro. Así he comenzado esta temporada, con sudores fríos. En el fondo me he dado cuenta que no me compensa ser del Barça, pero no quiero dejar de serlo. No me compensa porque afronto sus victorias como una necesidad y sus derrotas como una desgracia. Los 90 minutos son una penuria para mi y no me tranquilizo ni con el 3-0 en el marcador. Que el Barça gane es una necesidad para poder dormir a gusto y no levantarme cinco veces al baño. Que pierda me supone una tragedia. Quisiera que no fuera así, pero no puedo evitarlo. No sé qué hace la gente para motivarse porque no pregunto, pero yo me veo vídeos de sus goles en el primer año de Guardiola. Ahora la gente anda diciendo que hay que cambiar de estilo, de ser más directo, de tirar más a puerta, de no ser tan pedante… Yo también lo creo, pero en el fondo pienso que ese equipo hace dos años me hizo sentir mejor persona, más tranquila, más sosegada. Ahora las cosas no van del todo bien, pero a mis hijos podré contarles que yo ví, en 2008/09, el equipo que mejor fútbol ha practicado en el mundo entero. Con defectos, sí, pero menos que ningún otro. Eso no me lo quita nadie. Es mi bálsamo para los malos momentos, por eso recomiendo este enlace.
¡Visca el Barça!




















