Posts tagged: Olympique de Lyon

El Madrid despierta a Mitsubishi

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Mitsubishi se está planteando seriamente coger a un viejecillo, ponerle una boina, mandarle a una casa abandonada de alguna montaña perdida y aparcar un coche en la puerta.
Será una versión modernista de un anuncio que fue un clásico. “Y el Madrid qué, ¿otra vez campeón de Europa?”. Ya, evidentemente, no se preguntará por Franco, pero el pastor sí tendrá las inquietudes de que si Del Bosque sigue siendo técnico madridista o si Hierro sigue su línea de expulsión por partido. Mitsubishi tiene claro juntarlos otra vez: el coche, el viejo, el potaje y el conductor sin rostro. Sería como el reencuentro de Gran Hermano. Sería precioso, como lo está siendo en la sierra de Madrid con Jorge, María José…
Pues resulta que esta idea ha surgido de improviso porque los del Madrid tenían segurísimo que este año llegaba la Décima en el Santiago Bernabéu. ¡Pobrecillos! Si han caído a las primeras de cambio gracias a un tanto de Pjanic, al que no le conocen ni en su país. Proyecto roto de Florentino con todas sus ‘velinas’, entre las que destacan Cristiano y Kaká, al que a partir de ahora le podéis llamar Riki, el rey del Twitter. A día de hoy está por debajo de Ronaldinho, Robinho o Adriano, pero el problema es que debe jugar por imposición. Se va el Madrid prepotente y arrogante tras hacer una Champions deplorable donde no ha sido capaz de ganar al tercero de la Liga francesa ni al asilo de Italia: Milán. La excusa perfecta para que Mitsubishi se tire de nuevo al barro. La historia me conmueve.
¡Visca el Barça!

Lyon y los espíritus

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Estuve una vez en Lyon hace más de dos años y la verdad es que me gustó bastante la ciudad. Fui a ver un Olympique de Lyon-Barça, cuya entrada me costó cien pavos. No es poco, teniendo en cuenta que los culés ya estaban clasificados. Menos mal que, con las birras y las copas, rápidamente se me olvidó el gran desembolso. Era el Lyon de Benzemá, hoy acabado como futbolista, y Juninho Pernambucano, tres cuartos de lo mismo. Aún así no me daba miedo ese equipo, pero los madridistas lo pintan como una bestialidad para cubrirse las espaldas. No lo hacen por si pierden –saben que pasarán- sino porque quieren aparentar que ganan a una potencia mundial del fútbol. Un equipo cuyo lateral derecho es un deshecho del Valencia (Reveillere) y en el medio del campo campea las canas de Toulalan, con menos clase que Gravesen. La eliminatoria está clara, pero por favor me gustaría que dejaran de invocar al espíritu de Juanito o a la mística del Santiago Bernabéu. Por cierto, qué mal tienen que andar los periódicos de ventas que siempre recurren a los mismos tópicos. Eso sí, espero que a ningún jugador le entre un arrebato de pisar la cabeza.

¡Visca el Barça!

Diarrá y el INEM

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Tengo que decir que tuve amigos que me dijeron, cuando el Madrid fichó a Diarrá, que ése era el que necesitaba el Madrid. Un tío con músculo que pusiera orden, un Vieira de la vida. Años después, se ha visto que todos tenían razón, que hace mucho más que Touré o Keita. El malí hace tantas cosas, acapara tanto trabajo, tanto protagonismo que potencia las colas del INEM. El tío lo mismo te plancha huevos que te fríe camisas, pero también sabe cómo hacer el ridículo en un campo y hacer que el respetable le critique. Todo pasa por él, desde pegar puntapiés al balón y mandarlo fuera del Bernabéu hasta no hacer la O con un canuto. Se basta y se sobra para hacer lo que harían tres o cuatro. Todo ello aderezado con ingentes dosis de lucha sin sentido, sudor estéril y trotes sin rumbo. A veces, incluso, hasta es capaz de pegarle una patada al balón. Entonces sonríe y se siente importante, muy importante. Creo que en el Madrid habrá un antes y un después de Mahamadou Diarrá, ese buen hombre que ejerció de jugador multifuncional. Lo dicho, es lo que necesitaba el Madrid. Que uno hiciera lo que otros no saben o no quieren hacer. Por cierto, este post va dedicado al que dijo que hizo un buen partido en Lyon. Jamás estuve tan de acuerdo con Capitán Calzoncillos.
¡Visca el Barça!

Timón y Pumba

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Si en esta página web se dice que el conjunto francés fue el Rey Lyon, el Madrid se puede equiparar con Timón y Pumba. Tontorrones, graciosetes, joviales, chistosos. No daba la sensación que estuvieran jugando un partido, sino que igual pensaban que estaban ahí en la selva como aventureros, con su taparrabos y cantimplora. El Madrid parecía que disfrutaba del asunto, que le importaba poco que dominara el conjunto de Gerland porque confiaban en que el ‘macarra chic’, el de las botas amarillas, resolviera el asunto. El problema vino cuando el Lyon se tomó en serio el partido y comenzó a acosar a un equipo que hoy día es poco más que un sumiso en Europa. Sumiso de los clubes más pudientes, del Barça, del United, del Chelsea. El Madrid pensaba que el poder africano de Diarrá acabaría con los ‘liones’ de Claude Puel, pero es que el malí hace tiempo que se le olvidó jugar al fútbol. Pellegrini lo puso para que saludara a sus ex compañeros, que estrechara la mano, que se gustara haciendo el ridículo. Y lo mismo pasó con Benzemá, al que hace un año decían que sería el nuevo Ronaldo. Benzemá es bastante peor que el Ronaldo actual, ese que pesa 100 kilos y cuyo cuello se oculta en la papada. Benzemá tiene la pierna diestra más agarrotada que Pumba, el jabato que no inventó precisamente la agilidad. Esto es el Madrid, señores. A Casillas no le critica ni Cristo, a pesar de que, en ocasiones, reparte caramelos. Se me olvidaba Granero y su modernura en el peinado y la media barba. El Pirata dá una de cal y 40 de arena, más o menos como Marcelo, un faltón que, de vez en cuando se pone botas de fútbol para ser un poco más lamentable. Por cierto, Kaká tiene la misma cara de cansado en el minuto 1 que en el 90. Serán los rezos.
¡Visca el Barça!

El Jardín de las Delicias

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El juego coral y preciosista del Barça eleva este deporte a la categoría de arte. Sus partidos los convierte en auténticas bacanales donde disfruta de todo tipo de placeres de forma sensual, recreada y en ocasiones lujuriosa. Tiene muchas variantes, cierto, casi tantas como reality shows tiene la televisión de nuestro país. ¡Un opio para el pueblo!
A mí, lo único que me gusta de la televisión es Madrileños por el mundo y mi Barça, que ayer se dio un gustazo contra el Olympique de Lyon, que se fue a ese infierno ideado por El Bosco en su famoso Tríptico de El Jardín de las Delicias. Esta maravillosa obra es una triple representación (de izquierda a derecha) del paraíso, el pecado y el infierno. Una correlación de secuencias que ubica a cada cuál donde le pertenece.
Está claro que en el edén, con los árboles repletos de manzanas traicioneras, está el Barça, luchando y acribillando todo aquello que se pone en su camino con lanzas, corazas, tanques, metralletas, cañones o navajas suizas. ¡Menudo repertorio!
En el centro, pero con billetes sacados para el infierno y el tren a punto de partir, están el maravilloso timo de Benzemá, Boluda y sus chorreos, el ‘atractivo’ fútbol de Juande, la bufanda azul de Abel Resino, la desidia de Maniche, el egoísmo de Maxi, la prepotencia de Mourinho, la racanería romana, la farsa de Gago o la cintura de Cannavaro. A todos, porque no se salvará ni uno, les espera el fango, las superficies agrietadas, los árboles secos, la muchedumbre, el tiempo sombrío, el espacio angosto. Como cada uno está donde se merece y este cuadro es una alegoría de la vida, mi equipo vive en un vergel repleto de flores. No sé si os gustan los jardines pero en Barcelona, donde voy la semana que viene, hay uno bastante grande. Se lo enseñaré a la persona que viene conmigo.
¡Visca el Barça!

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