El arroz se pasa

No hay bien que cien años dure. Así comienzo el post, con un topicazo español. En la vida hay gente que hace las cosas a destiempo, para ocultar el devenir de los años, el fracaso, el miedo a las arrugas. Le pasó a Dalí, al que se le fue la ‘perola’ pintando relojes derretidos (tenía miedo a la muerte). Luego están los vejestorios que se plantan quince kilos de tetas para aparentar juveniles. No podemos olvidar a fracasadas, como Belén Esteban, que se apuntan a Mira Quien Baila (un programa inventado con la excusa de sacar a Pilar Rubio por televisión) para hacer apología de sus carencias, aunque sea reviviendo a Dirty Dancing.
En el fútbol, hay un tío que está comenzando a ver negro el arroz por eso ha decidido fichar por el Barça. Se llama David Villa que, con casi treinta tacos, apenas cuenta con un par de Copas del Rey. Dicen que es uno de los mejores del mundo en su posición y lo cierto es que no para de meter goles, pero los torneos que ha levantado a nivel de clubes son los que han estado apunto de hacer, en los últimos años, el Osasuna y el Recreativo de Huelva. Ahora, viendo que el Valencia gana lo mismo que el Daganzo, Athletic de Bilbao, Orcasitas o el Madrid de Florentino, el tío acude al sol que más calienta para enderezar una vitrina más vacía que la cabeza de Valdano, ’skater’ de profesión. Lo digo por las rodilleras y coderas que siempre lleva puestas para cuando agacha el lomo y, junto al presi, mira para Cuenca.
¡Visca el Barça!










