La ley del silencio
El otro día, mientras veía ‘La ley del silencio’ me di cuenta que no quiero ser ninguno de esos estibadores de los muelles resignados a una vida dura donde jamás pueden quejarse de nada. De lo contrario, les espera la muerte. ¡Mejor, en ese caso!
Yo aquí cuento lo que me da la gana y hasta estoy dispuesto algún día a desvelar mi identidad. Mientras tanto, he decidido sacar mis propias conclusiones sobre varios temas de la actualidad:
- Odio a Cesc, a Wenger y a Zubizarreta, cuyo trabajo es hablar en los descansos de los partidos.
- Bielsa es un vende burras que no engaña a nadie. Al Inter no se fue, porque seguro que no le quisieron. Va de romántico, cuando en realidad sus equipos son once tíos metidos atrás. Si en el siglo XIX se vendía el romanticismo en un simple paisaje de Monet, no veo el motivo de que eso no lo sea. El problema está en quien se lo cree. Ya sabemos cómo funcionan los aficionados del Athletic, que aún se sienten campeones de Copa en 2009. ¡Pobres!
- Varane lo fichó Florentino para que Zidane se sintiera reconfortado con su nueva y ardua profesión. Zidane es un solidario con causa. Hay muchos en la vida. Se cabreó cuando le preguntaron por su nueva profesión. El motivo es que le daba vergüenza a responder esto: “vivir del cuento”.
- Neymar es el peor futbolista que he visto en mi vida.
- Joaquín, una vez comprobado que lo suyo no es el fútbol, ha vuelto por sus fueros contando chistes.
- Entre Bojan y Jeffren no juntan ni medio bueno.
- Gabi es el peor centrocampista de Primera División. Peor, incluso, que Raúl García.
- Insisto, a Hugo Sánchez le huelen los sobacos.
- El licor café lo inventaron los gallegos para exterminar a la humanidad.
- Telecinco existe para distraer a los desocupados.
- A Guillermo Fernández Vara siempre le quedará la Zona Vip de Marca.
- Argentina es un país lleno de vagos, interesados y supervivientes. Me dan pena… Por más que lean a Borges, vayan de eruditos y coman asado.
- Gaby Milito está para jugar… Pero a la petanca.
Por cierto, no me esperen este verano, que estaré en Santorini comiendo Moussaka y queso feta.
¡Visca el Barça!












