Posts tagged: Manchester United

La Terremoto de Alcorcón

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Llevo varios días celebrando el cumpleaños de la persona con la que convivo. El viernes me invitó a una mariscada aderezada con chuletas de cordero, ayer pasamos el día en Cuenca y hoy, mientras escuchamos a La Terremoto de Alcorcón me hará un par de pizzas: una de anchoas y la otra de cuatro quesos. Hoy es su cumple real y lo festejaremos con el asalto alcorconero en el templo de Florentino.

Los que me conocen saben que odio al Madrid, pero es que el Alcorcón tampoco me hace especialmente tilín, sobre todo porque los tíos están flipados con ganar al Madrid y obvian que su gran objetivo es subir a Segunda División. El pasado finde ni siquiera pudieron ganar al Cacereño (1-1). Yo he jugado en ese estadio y doy fe que los futbolistas del conjunto extremeño, cuando no tienen partido, limpian las calles del casco histórico de Cáceres. Además, aceptan el ladrillo como elemento redondo sustituible al balón de fútbol.

De todas formas, doy dinero por ver el careto de Valdano y Florentino cuando vean que el triplete ya no es posible. Por cierto, a estos dos iluminados, si pierden, igual les da un arrebato y despiden a Pellegrini sustituyéndolo por el utillero del Manchester United. ¿Algo parecido era Queiroz allí, no? En cuanto al Atlético de Madrid, quiero decir que no hay que reprocharle nada, así como tampoco se deben exigir que los olmos den docenas de peras. Sobre el Barça, decir que cada día me gusta más Chygrinskiy, sobre todo cuando está 10 kilómetros lejos del Camp Nou, acostado y arropado con las sábanas de franela que ya van apeteciendo.

¡Visca el Barça!

Verano Azul

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Han pasado más de tres meses desde que ganamos la Champions League al Manchester y, desde entonces, sigo sin tener noticias de Andrés Iniesta. Cierto es que al futbolista se le forzó para que jugara y volvió a recaer de su lesión. Este verano ya estaba entrenando normal con el equipo cuando, según Guardiola, tuvo una gastroenteritis que le hizo perder varios kilos. No jugó la Confederaciones, la Supercopa de España, tampoco la de Europa, ni el primer partido de Liga, ni lo hará en los próximos compromisos con la Selcción. Iniesta no está y, de momento, tampoco se le espera… ni para las chapas.

Iniesta es bueno, muy bueno, pero su fragilidad comienza ya a parecerse al cristal de Murano, esa pequeña islita que custodia a Venecia. Una vez estuve allí y comprobé lo blanda que puede ser la belleza. El manchego, con tantos viajes al baño, se ha quedado más pálido que García Pitarch cuando le nombran a Reyes o Luis García. Además, teniendo en cuenta su color de piel, poco ha visitado este chico la playa. Se le han juntado el hambre con las ganas de comer.

No me gusta criticar al gran Andrés y en este post iba, en principio, a recordar los éxitos del Athletic para ganarme adeptos en Bilbao, pero no me apetecía hablar ahora de los tiempos del NO-DO, José María Iñigo, Verano Azul ó el Un, dos, tres.
¡Visca el Barça!

Emery, el hermano proscrito

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Emery, Unai para los amigos, se niega a vender a Mata al Barça. Antes lo hizo con Villa y Silva y los dos acabarán en el Valencia con menos títulos que Romerito, que le fichó Cruyff para jugar sólo un partido con el Barça, ante el Real Madrid. Silva, desde que se le vetó su salida de Mestalla, es poco más que un canario triste, deprimido, poco trabajador y con horchata por las venas. ¿La sangre? Que alguien le diga a este tío de qué color es y qué función tiene.
Luego está Villa, su coleguita, ese que nunca quiso ir al Madrid o el Barça. El destino de Villa lo veo claro: marcar goles en el Valencia, luchar por la UEFA y marcharse los veranos a los campus Adidas para que pueda cobrar algo de dinero. Igual dentro de tres o cuatro años le vemos escanciando sidra u organizando excursiones a los lagos de Covadonga con Emery, el único que nunca ha dejado de cobrar en el Valencia. Por último está Mata, un burgalés que se siente asturiano. Mata, que teniendo en cuenta cómo está el fútbol cobra poco más o menos que yo, igual tiene que hacer horas extras en La Malvarrosa poniendo hamacas o vendiendo tickets en el Oceanográfico, aunque tampoco estaría mal viajar semanalmente a Madrid para traer los trajes chaqueta para algunos políticos. Y luego está Emery, ese tío que adoraba media España hace dos años. Sobre Unai, estoy convencido que es el hermano que nunca reconocieron los Calatrava, probablemente porque se avergüenzan de él. La última que lió el ‘erudito’ de los banquillos fue llevarse a más de veinte tíos para un amistoso en Manchester y, cuando faltaba media hora para el final, se ve obligado a poner de jugador a su portero (Moyá) porque ya había hecho los diez cambios. No sé si el Valencia es la viva imagen de Emery o viceversa, lo único que digo es que con él se perdió un gran humorista y sus hermanos ahora lo lamentan. ¡Qué penita!
¡Visca el Barça!

La muerte del tucán

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Todo indica que Samuel Eto’o no jugará más con el Barça y podría anunciarlo en rueda de prensa la próxima semana. A Laporta no le hará falta darla, porque ya es seguro que no contaremos con este personaje presidiendo el Barça el año que viene. Le espera Esquerra Republicana. Pues que dios bendiga a ambos y les guíe para que no la caguen por donde quiera que vayan.
Eto’o ha sido uno de los mejores delanteros de la historia blaugrana, pero cuando abre esa boquita que tiene es para decir alguna burrada digna de un niño de tres o cuatro años. Está permanentemente cabreado, a la defensiva, con su guadaña, casco, coraza y lanza para liquidar con todo aquel que se ponga en su camino, aunque sea su compañero. Es daltónico, porque no entiende de colores, ni de gustos, ni de compañerismo, ni de nada. Sólo se dedicó a meter goles, porque nunca se interesó por la educación de Versalles, de la alta escuela. Del otro no hablaré una palabra más, porque sería como explicar a Noé qué es el agua. ¡Está hartito! Sólo diré que no juntan uno entre los dos.
Quien sí lo junta, aunque sólo sea por la muerte del tucán posada en su nariz, es el gran Txiki Begiristain. Por fin he descubierto su profesión: vividor impresentable en continuo estado de vacaciones. Guardiola le dejó una lista de altas (Ribery, Villa, Bruno Alves, Filipe Luis…) y bajas (Eto’o, Gudjohnsen, Hleb…). ¿Has hecho tú las tareas? Pues él, en mes y medio, tampoco. El pobre además se ha llevado el chasco del borracho/a, al que le dan calabazas hasta las feas/os. En este caso él es el del cubata con hielos derretidos y lamparones en la blusa y el poco agraciado (deportivamente hablando) es Chyhrynskyi, central de Shakhtar, que ha rechazado su oferta. ¿Alguien puede hablar con este tío cuando se le pase la resaca?
¡Visca el Barça!

El culo de Cristiano

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Me dirá el gran ‘cochino de los pasillos’ que siempre hablo del Madrid, pero es que hoy es inevitable hacerlo tras el fichaje de Cristiano Ronaldo. Antes de nada pedir disculpas por no escribir ayer, pero me tocó limpiar mi casa a fondo y por la tarde me fui a dar un paseo por la Feria del Libro en El Retiro. Agobiante para quien quiera ver todos los puestos. Mi paseo estuvo bien, aunque no pude encontrar el libro que quería: Historias del Calcio, de Enric González. No pasó nada, me comí la sepia igual de contento cuando llegué a casa.
Volvamos al principio. Una vez estuve en Manchester y escuché como una periodista portuguesa le decía a su compañero de trabajo que le gustaba el culo de Cristiano Ronaldo, que era perfecto, el mejor del mundo. ¿Perfecto? Depende para quién. Para mí no, por supuesto. Para una vaca macho el culo de su fémina tiene que ser increíble la verdad. Esa piel suave, esas ubres bien cargadas de leche, ese perfil idealista, ese olor a cuadra con bombillas llenas de moscas, esas carnes exultantes que botan con el zapateo… Debe ser excitante para él. Cuento esto porque fue lo primero que me vino a la cabeza con el fichaje, pero prometo que a partir de ahora me fijaré más en su culo blanco e impoluto. Oye igual me acaba gustando, porque todo es revisable en esta vida. Al que tengo dudas que le haga gracia el asunto será a Raúl, que puede pasar de actor a figurante. ¡Qué bien! Chamartín ya está feliz y nadie se acuerda del Triplete, ni del Barça, ni de Iniesta, ni de Xavi… tampoco lo que hicieron con el trasero de CR7 hace quince días en la eterna Roma.
¡Visca el Barça!

Los Illuminati

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Mi tarde dominical transcurrió en el cine viendo Ángeles y Demonios. Como ya dije la semana pasada, tenía ganas de ver esta película, aunque no llega al nivel del libro. Se quedan muchos frentes abiertos que sólo se arreglan con la lectura adicional. No hace hincapié en el señor Vetra, cuya muerte al inicio de la película es trascendental en el resultado final. Tampoco deja claro quién es el ‘matón’ que se carga a tres de los cuatro ‘preferiti’ para ser elegido Papa en el cónclave. Te cuenta, eso sí, quiénes son los ‘Illuminati’, esa sociedad secreta que surgió hace siglos con la intención de eliminar mitos de la religión. Fueron seres avanzados a su tiempo, individuos que se abrieron a la unión de ciencia-religión. Gente que no puso diques a los avances científicos, que hicieron (y hacen) prosperar a la humanidad. Unos abanderados en la unión de las bolas del mundo y los crucifijos, del geometrismo y la divinidad, de las iglesias y el cosmos. Del fútbol no, por supuesto. Esas plazas quedan reservadas para Leo Messi, Xavi o Iniesta, tres tipos capaces de cambiar la historia y acabar con la supremacía que tenía el Manchester en Europa y el Madrid en España. La Iglesia católica es algo obsoleto, ahora mandan las nuevas tendencias del fútbol: vistoso, atractivo, dulce, seductor, letal. Da la impresión que, hasta la llegada de estos tipos, el resto ya no importa. Por eso todos quieren teorizar con ellos… incluso Diego Forlán.
¡Visca el Barça!

La resaca y el Barça

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La verdad es que tiene que ser duro para los madridistas vivir en estos tiempos que corren. El mismo día que el Barça rubricó su ‘triplete’, la policía judicial investigó el Santiago Bernabéu para ver si las cuentas de Ramón Calderón están claras. Justo el día que Barcelona recibe a sus ídolos con la Liga, Champions y Copa del Rey, los merengues viven un ‘déjà vu’ con la vuelta de Florentino y sus adláteres:  Zidane, Butragueño y Jorge Valdano. Tengo que reconocer que me lo estoy pasando pipa, pero los blancos deben estar padeciendo una resaca de caballo, de esas que estás todo el día con mal sabor de boca, dolor de cabeza y estómago revuelto. A mí esto sólo me pasa cuando he bebido la noche anterior, porque la verdad es que nunca he visto al Madrid ganar un Triplete. En cualquier caso, a mí me va bien para la resaca el TriNa de limón fresquito. Lo tengo en mi casa del pueblo, donde vive mi familia, y también en la que vivo ahora. También van bien las cañas para el aperitivo (preferiblemente oreja o sepia). A mí me asientan la barriga, pero no sé si hará efecto cuando la resaca se convierte en dolor importante por todo lo sucedido y por lo que puede suceder. Igual en este caso es mejor acudir al médico para que recete un lavado de estómago. Creo que Juan Onieva y compañía ya han pasado consulta.
¡Visca el Barça!

Il celo è sempre piú blu

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Cuando vivía en Roma siempre salía de fiesta con dos colegas. Uno era gallego (Santi) y el otro era siciliano y se llamaba Guglielmo. Él me enseñó mucho a hablar italiano gracias, sobre todo, a su música. Recuerdo que siempre que íbamos a los garitos nos desplazábamos en su coche escuchando a Rino Gaetano y su gran tema ‘Il celo è sempre piú blu’ (El cielo es siempre más azul). Al principio no la entendía pero, al cabo de los meses, siempre le pedía que la pusiera porque me animaba. Era un tributo al optimismo exacerbado, puro y duro. Decía algo así como, pase lo que pase, te echen o no del trabajo, seas un miserable mileurista o no… el cielo siempre seguirá siendo más azul. Anoche lo fue más que nunca. No estuve en Roma, pero seguro que era muy azul, con alguna que otra pizca de grana. Noche grande que le contaré a mis hijos, cuando los tenga, y a mis nietos. ¿Nervios? Como nunca. ¿Ilusión? Como siempre. Ahora estoy escribiendo estas líneas a las tres de la madrugada, pero estoy feliz. Infinitamente feliz, porque el Barça ha barrido del mapa al Manchester United y porque mañana, aunque me levante con mucho sueño, el cielo seguirá siendo más azul y grana. Hay que felicitar a este equipo, pero sobre todo hay que darle las gracias por disfrutar tantísimo con él.
¡Visca el Barça! Hoy más que nunca.

Los dioses y el Olimpo

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Junto al Estadio Olímpico de Roma se encuentra un entramado arquitectónico denominado Foro Itálico. Se levantó en 1937 en honor a Benito Mussolini, apodado ‘Il Duce’. En realidad se llamó al principio Foro Mussolini, como muestra del impresionante poder que tenía este personaje en la nación. Fundó el fascismo, que supuso un atraso para el mundo, y mandó construir obras arquitectónicas y escultóricas únicamente para expresar su poder. En Italia, afortunadamente, ya no se venera exacerbadamente a esta ideología, pero los coletazos aún se mantienen en muchos de los dioses (representación del poder humano y divino) que rodean el Estadio donde el Barça podría ganar su tercera Copa de Europa. Lo hará con un ‘sabio’ en el banquillo que ya estuvo media temporada, a las órdenes de Capello, en la Roma. Una ciudad que puede presumir de todo, menos de éxitos de sus equipos en Copas de Europa.
Confieso que, desde esta mañana, ya siento que los nervios recorren mi barriga. Probablemente no se me quiten hasta que no vea esa Fontana di Trevi repleta de bufandas culés y gente lanzando monedas de espalda, esa Piazza Navona con regustos barrocos y azulgranas, esa estación de Términi; centro neurálgico de la inmigración; con gritos animando al Barça, esa Galería Borghese con bustos de Messi o Iniesta. Guardiola conoce perfectamente los entresijos del partido, de la ciudad, del Foro Itálico, el último camino que recorrerán los jugadores antes de entrar en el Olimpo. Allí nunca triunfaron los ‘diablos’ y siempre lo hicieron los dioses.
¡Visca el Barça!

La ciudad eterna

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Me dijeron este fin de semana que la traducción italiana de ‘Ciudad Eterna’ (Città aperta) no suena tan bien como en castellano. Cierto, porque parece que se pierde todo el encanto de la frase, todo lo que engloba la ciudad, su mística, su pasado, su presente y su futuro. Hablamos de Roma, evidentemente. Espero no ponerme muy pesado, pero el destino ha querido juntar a mi equipo con mi ciudad favorita. El gran encuentro tendrá lugar el próximo miércoles, cuando se darán cita los principales emperadores del fútbol en la única ciudad del mundo donde ‘non basta una vita’ para verla. Allí se miden el estilo que impone Guardiola frente a los ‘diablos rojos’ de Ferguson, un auténtico coleccionista de títulos. Sin duda son los mejores equipos del continente, los únicos que hacen apología del fútbol, del arte, del espectáculo supremo por encima de todas las cosas. Lo veré, en casa, muy nervioso, sin hambre, con el nudo en el estómago, con el transistor… con sudores y manos frías. Después del partido me toca trabajar y afirmo que no soy taxista, enfermero ni barrendero. No podré saborear el triunfo como es debido, pero estoy seguro que seré un hombre feliz porque estaré enganchado a la radio y disfrutaré del bocata que me traiga al curro. Pensaré en la persona que dejo en casa, en mi equipo y en la ciudad eterna teñida de azul y grana. No me puedo quejar, porque peor estarán los que tienen el único consuelo de que gane el Manchester United.

¡Visca el Barça!

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