Diarrá y el INEM

Tengo que decir que tuve amigos que me dijeron, cuando el Madrid fichó a Diarrá, que ése era el que necesitaba el Madrid. Un tío con músculo que pusiera orden, un Vieira de la vida. Años después, se ha visto que todos tenían razón, que hace mucho más que Touré o Keita. El malí hace tantas cosas, acapara tanto trabajo, tanto protagonismo que potencia las colas del INEM. El tío lo mismo te plancha huevos que te fríe camisas, pero también sabe cómo hacer el ridículo en un campo y hacer que el respetable le critique. Todo pasa por él, desde pegar puntapiés al balón y mandarlo fuera del Bernabéu hasta no hacer la O con un canuto. Se basta y se sobra para hacer lo que harían tres o cuatro. Todo ello aderezado con ingentes dosis de lucha sin sentido, sudor estéril y trotes sin rumbo. A veces, incluso, hasta es capaz de pegarle una patada al balón. Entonces sonríe y se siente importante, muy importante. Creo que en el Madrid habrá un antes y un después de Mahamadou Diarrá, ese buen hombre que ejerció de jugador multifuncional. Lo dicho, es lo que necesitaba el Madrid. Que uno hiciera lo que otros no saben o no quieren hacer. Por cierto, este post va dedicado al que dijo que hizo un buen partido en Lyon. Jamás estuve tan de acuerdo con Capitán Calzoncillos.
¡Visca el Barça!










