¿Por qué?
Qué extraña sensación. Tengo tantas ganas de decir muchas cosas, y a la vez ninguna, que no sé por dónde empezar.
Lo haré por el cine, mi última gran pasión y el puente hacia donde deseo llegar: el fútbol. Mis últimas películas del finde: El hombre elefante, del querido Lynch, y La gata sobre el tejado de zinc. Me impactó esa película. No por la belleza de Elizabeth Taylor, que también, sino por cómo Richard Brooks logra aglutinar en una habitación a tantas sensaciones contrapuestas: tensión, risa, odio, amor, cinismo, ambición. ¡Memorable Paul Newman en el papel de guapo dolido con la vida que bebe para olvidar!
Vamos al fútbol:
Tengo aquí una sensación, también extraña. Creo que el Madrid ha conseguido lo que quería en esta pasada eliminatoria contra el Barça. Es más, creo que ha triunfado y eso ha sido gracias a Mourinho. Él, sabedor de que era imposible ganar a los culés a doble partido, consiguió que su equipo y todo el madridismo culpen al árbitro en lugar de asumir este ridículo. Porque, hay que reconocerlo, el Madrid ha ganado lo mismo que el Sevilla la temporada pasada. Mientras los blancos, con careto pusilánime, se preguntan una y mil veces ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?... ¿Por qué les perjudican los árbitros?, ninguno se ha parado a pensar las razones por las que su equipo sólo ha tirado, por poner un ejemplo, un tiro a puerta en los dos partidos de Champions.
Por si esto fuera poco, luego salen el capitán del Real Madrid -Casillas- y su mejor jugador -Cristiano Ronaldo- criticando al colegiado como nunca antes lo había hecho un futbolista blanco. Sorprendieron, ¿verdad? Pues mi teoría es que son esbirros de Mourinho. Ellos no lo piensan, pero reciben órdenes del portugués. Todo menos reconocer el ridículo y la inferioridad lacerante. Bueno, ésta sí la han reconocido en la manera de enfocar los partidos. ¿Por qué el Real Madrid es tan ruin? ¿Por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?… Me moriré sin saberlo, pero ellos no estarán en Wembley en 2011. Mi equipo sí.
¡Visca el Barça!




















