Pincho moruno

Aprovechando que mañana por la noche ceno parrillada de carne, con sus pertinentes chorizos, salchichas, panceta y pinchitos, y que en el Estadio de San Mamés se repartieron pinchos morunos entre los del Athletic y el Anderlecht he decidido hacer este post sobre esta receta culinaria. Sé que si la pilla Ferran Adriá la da la vuelta y los convierte en cualquier historia diferente, gracias a su cocina molecular y esa técnica llamada deconstrucción. Pero a mi no me gusta elBulli ni este cocinillas, porque soy más típico. Los platos, bien llenos por favor. Nada de tonterías ni bravatas. Un buen plato de carnaza y adelante. No hubo poca, carnaza digo, en La Catedral (barroca), que acogió a un torneo con menos enjundia que el Teresa Herrera o el Málaga Virgen. El suceso fue lamentable, algo que dice mucho ya de la categoría de algunos tipos que van de aficionados por la vida.
Suelta el bodrio ese y coge el del Atlético-Galatasaray, dirigido por un Rijkaard con canas y un Giovanni que va dando ya tumbos a los veinte años. De todas formas, el mejor del partido fue el que lo retransmitía, J.J. Santos y su excelente vocalización. Me encanta su capacidad para conocer a todos los jugadores y su virtuosismo en la narración. Entre ese, el fútbol que practican los turcos y la desidia de Forlán me mandaron para la cama. De verdad, qué lejos está este equipo de la grandeza de la Champions. Normal que festejen como un título cuando ganan al campeonísimo de todo. Por cierto, si quieren los hinchas de ‘La Roja’ (yo no lo soy) que haga el ridículo en el Mundial, por favor lleven a Reyes y Guti.
¡Visca el Barça!











