
Este post va dedicado a ese pobre monje asceta que me dijo hace días que tuviera cuidado con el lechal, a ver si me iba a atragantar. Pues bien, por desgracia para ti y los madridistas como tú (deduzco que eres merengón) me sentó bastante bien, primero por mi acompañante y sobre todo porque la digestión la hice cuando Eto’o marcó ese golazo a Sergio Asenjo y nos dio ya prácticamente la Liga. Eto’o, ¿le conoces? Ese negro que corre como un blanco, que os le trajisteis de Camerún cuando huía de los leones y ahora os la clava cada vez que puede. La zarpa digo.
Lo más gracioso es que todavía escucho a madridistas que dicen no querer a Eto’o en la Casa Blanca. Me suena ya esa historia, aunque en realidad es más bien una enfermedad que padecen muchos: despreciar lo que no tienes, pero te gusta. Es algo así como hablar mal de una tía que te encanta, pero finges que no es así porque no la puedes conseguir. En lugar de alabarla, se tiende a la crítica banal y fácil. Pasa mucho en este mundillo donde los politiquillos incompetentes se centran en dar buena imagen ante las cámaras, donde los bancos quiebran y el metro se colapsa, donde los periódicos caen, donde el periodismo deportivo se limita, única y exclusivamente, a intentar ser como Manolete, Roberto Gómez, Indalecio (Inda) y cía. Ayer ví a estos tipos en un debate de Telemadrid y me di cuenta que, si vivieran en África, seguro que estarían huyendo de Eto’o, el gran león blaugrana. Viva el lechazo y…
¡Visca el Barça!

Lo que no sabía es que poniendo esta mañana la palabra Valladolid en el buscador de imágenes de Google me iban a mostrar ésta. Pero bueno, reconozco que me gusta y os la enseño para ilustraros el lugar que visitaré este fin de semana. Comenzaré la ruta en Tordesillas, este mismo viernes, y acabaré mañana en el Estadio José Zorrilla de Valladolid cantando un hipotético alirón del Barça. Entre medias habrá mucho arte, buenos atracones de comida a base de chuletas de lechal, varias botellas de vino y relax, mucho relax. Todo el necesario mientras me preparo para la goleada que les meteremos a los pobres vallisoletanos. Les dejaremos helados allí, a orillas del Pisuerga, el río del que tanto hablan los pesados.
No estará Pedro León, su mejor jugador, y en su lugar meten a Víctor, que bien podría jugar con bastón, boina, camisa de franela y pantalones de pana verdes. Le espera al pobre la petanca, pero él se resiste a aceptarlo. ¡Cosas de la vejez! Algo de lo que saben también García Calvo y Marcos. Del rival, ¿qué queréis ya que os diga de él? Si llevo toda la temporada haciéndolo. Pues el rival hará rotaciones, como también las hacen los trasatlánticos o las grandes multinacionales americanas. Un suplente blaugrana es mejor que todos los del Valladolid juntos. Así son las cosas, simplemente hay que asumirlas, aunque a veces resulte un poco duro. Venga muchachos, que sólo aspiráis a que no os metan seis como en la ida. Un consejo: no pongáis a porteros con agujeros por todo el cuerpo.
¡Visca el Barça!
Tags: Alves, Asenjo, Barça, fútbol español, García Calvo, Guardiola, Iniesta, José Zorrilla, Liga, Marcos, Mendilíbar, Messi, Pedro León, Puyol, Valdés, Valladolid, Víctor
Sin categoría | Editor 3 Abril 2009 |
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