
Me he visto el 90% de los partidos del Mundial simplemente para argumentar mi tesis de que este torneo es una mentira. El peor partido, sin duda, lo ví el viernes por la noche tomando pintas en un pub irlandés: Francia-Uruguay. El nivel mostrado por estas dos selecciones campeonas del mundo me recordó al del Getafe B-Portugalete. Lo mejor, sin duda, las cervezas, que precedieron a un par de raciones de mejillones con vino blanco de Rueda. El sábado ví a la Inglaterra de Capello, que se iba a comer el mundo y ahora resulta que se presentaron en Sudáfrica con una calamidad de portero. Green paralotodo, para los amigos. El domingo me di una vueltecita por la feria del libro y compré Historias de Roma, de Enric González. Cuando llegué a casa ya teníamos presidente: Sandro Rosell. Recuerdo que Laporta le llamaba Sandruscu al inicio de su primera candidatura. Eran amigos, ahora tienen demandas interpuestas.
Laporta ha demostrado que se puede triunfar en lo deportivo y ser lamentable en lo institucional, algo que quiere corregir Rosell, al que el barcelonismo venera porque se trajo a Ronaldinho, clave en el viraje del Barça arcaico al actual.
Mi favorito era Rosell, por descarte. A Benedito le falta nombre, mientras que Ingla y Ferrer no valen como delfines ni para el zoo de Madrid. Sandro ha sido un hombre silencioso que ha esperado su momento, pero que ahora debería tomar una serie de decisiones. Mis consejos son:
- destituir y echar de España a Johan Cruyff.
- Intentar cerrar todos los campos de golf para que este tío no juegue y de allí titulares a la prensa.
- No fichar a Cesc Fábregas, porque sería como recordar los tiempos de Rochemback o Geovanni.
- Rediseñar los estamentos del club para que allí nunca jueguen Ribery o Di María, los grandes fiascos del fútbol mundial.
- Mantener de por vida a Messi, Xavi, Iniesta, Valdés, Alves o Piqué.
- Meter a Chygrinskiy en una caja y ponerle un lazo.
- Mandar a Ibra a cuidar barbechos y enderezar alambres.
- Enchufar a Txiki Begiristain en algún medio para que siga relacionándose con la prensa, una costumbre que tenía en los descansos.
- A Zubizarreta y Rexach prohibirles la entrada al Camp Nou. También a Alexanco.
Seguiré contando más, cuando se me ocurran que ahora tengo sueño.
¡Visca el Barça!
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Sin categoría | Editor 14 Junio 2010 |
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No sé muy bien las razones, pero puedo afirmar que sólo el hecho de pasar un tiempo fuera de España, bien sea de Erasmus o sirviendo ensalada césar en un restaurante de Cambridge, gusta a la gente de nuestro país. Les parece interesante el asunto y lo sé por la experiencia que tuve durante un año en Roma. Ambas situaciones son positivas y enriquecedoras en todos los aspectos de la vida, porque aprendes una lengua, adquieres cultura general, te familiarizas con otros hábitos, consigues ser transigente, aprendes a definirte, te desenvuelves, te haces a ti mismo… algo que mucha gente aún desconoce.
Hasta ahora todo son cosas buenas para la gente que ha vivido la experiencia, pero esto no debe confundir a nadie, ni mucho menos a ti mismo. Es posible que en nuestro país valoramos más lo de fuera o lo que es nuestro y se ha curtido en el extranjero, pero no somos más que nadie de aquí, es más, tenemos que demostrar muchas cosas que la mayoría de la gente nos da por sabidas y que no tenemos ni idea. Por favor, el Big Ben no tiene que ser forzosamente mejor que la Alhambra.
Algo parecido nos pasa con Cesc Fábregas, un futbolista que se crió en La Masía pero que se fue con 16 años al Arsenal. En Barcelona, dicen, no supieron ver su talento y mi opinión es que probablemente no lo tenía. Fábregas nunca fue titular en ninguna de las categorías inferiores de la Selección y tampoco es indiscutible en el once inicial de la absoluta. Es más, desde que es indiscutible en el Arsenal, los ‘gunner’ no han ganado ningún título. Es el capitán, cierto, pero eso no es motivo para que en España ahora le valoremos como un crack mediático. Por favor, no nos engañemos con este chico que cursó el Erasmus en Londres. No queramos concederle, de primeras, el derecho a jugar en el mejor equipo del mundo sólo por haber estado fuera muchos años y liderar al peor Arsenal desde principios de los noventa. A Fábregas le valoramos porque juega fuera, sin más. Y lo mismo nos pasa con Riera, Reina y anteriormente con Luis García o Xabi Alonso. Lo que voy a decir va en mi contra, pero es una verdad como un templo: para triunfar en nuestro país no hace falta haber estado un año fuera, ni visitando el Coliseo, ni bebiendo pintas junto al río Cam o jugando al fútbol en el Emirates. Aquí están los que queremos que estén y Fábregas, siendo objetivos, es hojalata si lo comparamos con Iniesta o Xavi, oro puro. No soy joyero, pero sé diferenciar términos en temas de complementos.
¡Visca el Barça!
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Sin categoría | Editor 12 Agosto 2009 |
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No voy a hablar de la popular serie de Antena 3, aunque tengo que reconocer que me he enganchado un poco a ella. Los lunes llego tan cansado a casa, arrastrado aún por el fin de semana, que no me apetece quebrarme la cabeza con debates políticos de Melchor Miralles en Veo TV. El artista, que es patético, sigue aún explotando y viviendo de ser el que destapó los GAL. Eran los tiempos de Pedrojota y sus tirantes, eran los años del Diario 16. Yo recuerdo que, hace diez años, dije que Xavi sería mejor que Guardiola y no me llaman para ningún sitio. Una pena.
En fin, que lo lunes en mi casa se ve a Cabano, Ruth, Borja y Adolfo, todo un dandy con su casco de moto. Pura física, como lo que hace Guus Hiddink en cada partido: estudiar las propiedades del espacio, el tiempo, la energía y la materia. Eso fue, al menos, lo que hizo en el Camp Nou, donde ocupó el espacio con diez tíos defendiendo, perdió tiempo al final con los cambios, a Lampard le dijo que el derroche físico se lo guardara para la vuelta y se piró muy contento con la materia obtenida: un pobre empate a cero. Aún así, al día siguiente leí cosas como “Hiddink es un matemático, un ajedrecista”, “Hiddink arranca un empate gracias a una lección táctica”, “Hiddink es un genio”. Sí, un genio de la lámpara. Tengo menos idea de entrenamientos y tácticas que Diego Armando Maradona, pero estoy seguro que el planteamiento que hizo el holandés en Barcelona fue el mismo que haría el Alcalá de Henares, el Puerta Bonita, el Danganzo o el Fútbol Club El Pardo. ¡Lo peor es que a eso le llaman genio! Esperemos que hoy cambie su táctica, haga algo novedoso y vaya a por la victoria que necesita. El Barça pasará, seguro, pero haga lo que haga este tipo seguirán alabándole. Yo, que soy un apasionado del fútbol, me seguiré quedando con Cabano y sus chicas. Ahí sí que hay física… y química.
¡Visca el Barça!
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Sin categoría | Editor 6 Mayo 2009 |
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Muchos diréis que estoy loco, pero me aburre España. No su juego, por supuesto, sino los días posteriores donde todo el mundo habla de ella, ríe con ella, lee de ella y se ilusiona con ella. Hoy lo típico es hablar de la Selección, de su fútbol cosmético y sensacional, por eso me niego a hacerlo. No se me ocurren ya calificativos que no hayáis visto en ningún periódico, oído en radio o visto en tele. No me apetece, mucho menos referirme a Inglaterra, ese bodrio de equipo que le provoca sueño a Tony Blair. ¡Pobrecillo! Si hasta recurre a las infusiones y/o café.
Hablaré de Messi y de Maradona, una relación con visos de acabar mal, francamente mal. Maradona fue un genio como futbolista y como tal siempre fue un caprichoso, un rebelde, un polémico y un… bueno para qué contar lo que ya sabéis. Como estrella que era, nunca pudo convivir con buenos futbolistas que pudieran eclipsar su mundo, el “mundo Maradona” del que todos se lucraban, todos vivían. La noche siempre acababa dándole las gracias al amanecer. Era la única vez que veía la luz. Una pena, porque Barcelona es una pasada por el día y los atardeceres en Nápoles son una postal coronada por Capri a un lado y el Vesubio al otro.
No me gustan los animales ni entiendo de ellos, pero siempre he escuchado que dos gallos nunca pueden vivir en el mismo corral. Igual hay que preguntárselo a algunos de los granjeros que buscan esposa en Antena 3 (programa penoso) para confirmarlo. Lo cierto es que la convivencia de Maradona y Schuster no funcionó en Barcelona, como tampoco lo hizo la de Eto’o-Ronaldinho, Alonso-Hamilton y probablemente la de Armstrong-Contador. Por supuesto, también sucederá con Messi y Maradona. ¿Sabéis por qué? Porque entre los dos no juntan mentalmente ni quince años, porque uno es un dios y el otro está aprendiendo a serlo, porque a Maradona no le gustan sus sucesores y Messi le considera un envidioso, porque uno prefiere a Agüero y el otro se pone celoso, porque uno es el mejor jugador argentino de la historia y el otro sabe que Diego no le dejará serlo, porque uno ya sabe lo que es sobornar a las directivas del Barça o Nápoles y el otro ya pide aumentos de sueldo, porque uno es caprichoso y el otro también lo es, porque uno saca la barriga y el otro agacha la cabeza, porque se respetan, pero no se quieren. Su caso me recuerda al de dos mitos del cine: Al Pacino y Robert de Niro. Juntos nunca funcionaron, pero por separados siempre fueron, son y serán dos grandes, cada uno con su estilo. Es lo mejor que les puede pasar a estos dos argentinos. Que Messi se separe de las manos de Dios. Gana el fútbol, gana el país, gana mi equipo.
¡Visca el Barça!

No me gusta, pero es así. Hoy juega mi Barça con el escudo de España en la solapa. No quiero suscitar polémica con este artículo, tampoco pretendo hablar de política, ese arte del que todo el mundo opina pero casi nadie entiende. Yo, tampoco.
No voy a mencionar ni una vez más en el texto la palabra independentismo, porque sólo quiero hablar de fútbol, puro y duro. Volvamos al Barça.
Hoy juegan España e Inglaterra. Se enfrentan la herencia de Cruyff que patentó en el Dream Team contra el látigo de Capello. España, cuyo juego se cocina en el medio campo, está comandada por Xavi e Iniesta, probablemente los dos mejores centrocampistas del mundo en estos momentos. Los encargados de mover esos hilos invisibles que hacen funcionar el equipo: atractivo, elegante, refinado, exquisito. España juega como el Barça, algo que no me disgusta porque practica un fútbol precioso. Pero lo que no me gusta es que la columna vertebral la conformen jugadores blaugranas y mucho menos este año que optamos a las tres competiciones. Nunca fue de mi agrado que los jugadores del Barça jugaran en sus respectivas selecciones y mis únicas razones son las lesiones y el cansancio. Nada más allá de… aspectos deportivos.
Me siento español, por supuesto. Pero siempre he preferido el Barça a la Selección española. Y que conste que no tengo ninguna vinculación con Cataluña (nací en Extremadura). Siempre he disfrutado más con mi equipo que con el juego de España, incluso cuando ganamos la Eurocopa. ¿Sabéis lo que hice cuando España ganó a Alemania? Choqué la mano a varios amiguetes del pueblo y me fui a mi casa a dormir. ¿Sabéis lo que hice cuando mi Barça ganó la Champions en 2006? Salí a celebrarlo por las calles de Roma (vivía allí) y llegué a mi casa a altas horas de la madrugada derrochando euforia aún. Había tomado alguna copa y se multiplicaron mis sentimientos ¡Lo mismo le sucede a los chicos de Gran Hermano! ¿no?
No puedo obviar que el Barça me apasiona y España sólo es mi amiga. Eso es como cuando le preguntas a un tío soltero por dos chicas: una le tira un huevo, le da morbo, le atrae, tiene pasión por ella. La otra es la típica que le parece simpática y muy maja, majísima. No le desagrada y podría entablar una amistad, pero no se acostaría con ella, jamás. Es la típica a la que le contaría los secretos y se iría a tomar un café con ella. Ésa es España; el Barça sería la que no sabes cómo invitarla a cenar (por los nervios) y no te importa incluso que te digan un no, o dos, o incluso tres. ¡Lo seguirás intentando! Crees que merece la pena. Te atrae lo difícil.
Mi Barça es mi Barça y no quiero que sus jugadores jueguen en más equipos, aunque sea España. He cumplido mi promesa del principio. Veré el partido, pero espero que Del Bosque cambie pronto a Xavi e Iniesta y que Busquets o Piqué ni siquiera debuten. Tienen deberes que cumplir en la Liga, Champions y Copa del Rey.
¡Visca el Barça!
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Sin categoría | Editor 11 Febrero 2009 |
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