
Debo de estar volviéndome loco. En el Mundial me gustó mucho más Alemania que España, en ciclismo me gusta mucho más Leipheimer que Contador, en tenis sigo insistiendo en que Nadal no debió ganar su primer Roland Garros porque fue peor que Mariano Puerta. Tengo más, Lorenzo nunca será Rossi, Alguersuari es peor que yo y Alonso no anda muy lejos. En atletismo me quedé en los tiempos de Cacho (no me gusta Casado), porque después de él vino el desierto. No sé quién es Khedira, ni Pedro León ni su hermano, el ciclista. Sí conozco al mejor medio centro defensivo del mundo: Busquets. También sé cuál es el amor del verano: Carbonero-Casillas, Carbonillas. Y la mejor película del mundo: el Apartamento de Billy Wilder. No verla y soportar a estos dos sería demasiado aburrido. Mucho más que este verano donde llevo unos días sin escribir porque no me venía la inspiración. Me ha venido cuando he visto que Extremadura; mi tierra; está de moda gracias a su pantano de Orellana, que sale y todo en Comando Actualidad. También me ha venido cuando veo que Fran Vázquez, para mí mejor que Gasol, por fin va a la Selección. Insisto, debo estar volviéndome loco. Ahora no paro de leer sobre el neoplasticismo de Piet Mondrian y sobre el arte barroco de Roma, esa ciudad-escenario donde invito a que la gente vaya, se siente y se limite a ver el arte, sin palomitas porque no es el cine. Por favor, iros ahora para huir de los periodistas deportivos que no paran de hablar de la edad de oro del deporte español. ¡Infumable! Iros allí, coged fuerzas, olvidar a Mourinho y volver para ver el Barça, que se llevará la Supercopa a mediados de agosto. No sé qué haría yo en esta vida sin mi equipo y sin el cine. No lo sé, la verdad. Como tampoco sé qué pinto yo viviendo en una ciudad (Madrid) llena de bullicio mudo, de ruido inconexo, de mundanal vacío, de vida incomunicada. No tengo amigos, pero no los quiero.
¡Visca el Barça!
Tags: Barcelona, Barroco, Billy Wilder, Carbonero, fútbol español, Iker Casillas, Liga, Mondrian, Mourinho, Neoplasticismo, Roma, Supercopa de Europa
Sin categoría | Editor 1 Agosto 2010 |
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Dice Gerard Piqué, al que admiro como futbolista pero no como persona, que la derrota ante Suiza iba a rebajar la euforia de la prensa. Sí, Piqué, la culpa es de la prensa amigo. Ya lo dice The Times, que focaliza a Sara Carbonero como la clave del desastre. Lamentable.
Sé que esto no lo leerá mucha gente, ni quiero, pero diré quiénes son los culpables para mí. Fundamentalmente son dos: El Santo Casillas y Piquenbauer. El primero lleva dos años sin detener un elefante en una tubería, mucho antes incluso de conocer a su ‘amiga’ de Tele5. El otro es un gran futbolista que últimamente tiene la cabeza en los anuncios de las galletas Príncipe o firmar autógrafos en las biografías que presenta como suyas. O quizá en alguna pasarela, y eso que dijo que él repudiaba el mundo de la moda. ¡Dime de qué presumes y te diré de qué careces amigo! La prensa deportiva es demasiado previsible, casi tanto como el juego de España, pero no debe ser el chivo expiatorio de una derrota vergonzante, un puro fracaso. España está donde se merece, haciendo cábalas para clasificarse en un grupo pésimo. A Piqué le da igual, porque él seguirá escribiendo libros y patrocinando tonterías. ¿Casillas? El tío este, independientemente de su relación amorosa, atraviesa un estado de forma a la altura de Angoy, el yerno de Cruyff. Pero a esta España no se le puede criticar porque es campeona de Europa y es muy buena. Buena cuando no juega y dejan que sean las demás quienes dan espectáculo. España tiene los mismos Mundiales que Argelia. ¿Por qué Argelia no está entre las favoritas? Menos mal que ya queda menos para que Guardiola ponga en liza su Pep Team 3.0. Por cierto, como el Barça fiche a Fernando Torres, a algún tío mata con esos controles que hace. Con él arriba es el camino más fácil para bajar a Segunda División.
¡Visca el Barça!
Tags: Argelia, Barça, Barcelona, Chile, España, fútbol selecciones, Guardiola, Honduras, Iker Casillas, Mundial de Sudáfrica 2010, Piqué, Sara Carbonero, Suiza, The Times
Sin categoría | Editor 18 Junio 2010 |
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Anoche, a eso de las 20.30 horas, estaba un poco deprimido porque el Barça ha perdido duende y porque llovía mucho en Madrid. No me gustan estos días, pero siempre encuentro una motivación especial en la comida. Primero estuve viendo el Chelsea-Atlético de Madrid, un castigo divino que me ha tocado vivir en la vida. Lo hago con gusto, porque me gusta el fútbol y acompaño a una personal especial. No perdía detalle, sin embargo, de lo que sucedía en La Castellana, donde jugaba el Madrid contra el Inserso. El tanto de Lampard nos mandó del bar a casa en una caminata expres para no mojarnos la cabezota. Ya en casita, me dio tiempo a comprobar la belleza de las canas, los cochinos que no cogió Iker en los pasillos, la farsa de Kaká o Benzemá y la pegada de Pato. Ahí tuve una iluminación que comentaré esta noche en casa: Quiero probar el pato a la naranja. Tiene buena pinta y, si se lo comieron 80.000 almas en el Bernabéu, no quiero ser menos. De todas formas, siempre quedará Drenthe…
¡Visca el Barça!
Tags: Atlético de Madrid, Barça, Benzemá, Champions League, Chelsea, Copa de Europa, Drenthe, Florentino Pérez, fútbol internacional, Iker Casillas, Kaká, Lampard, Leonardo, Liga de campeones, Pato, Pellegrini, Pirlo, Platini, Raúl, Real Madrid, Ronaldinho, Santiago Bernabéu
Sin categoría | Editor 22 Octubre 2009 |
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En lugar de reconocer su fracaso en Eurovisión, nuestra compañera extremeña Soraya dice que todo fue un complot contra TVE por no emitir en directo la segunda semifinal. Acabó penúltima, pero dijo que se sentía ganadora faltando el respeto al violinista vencedor. Recuerdo que Soraya cantó justo en el descanso del Valencia-Real Madrid de Liga, donde los blancos acabaron igual de mal que ella. Hay algo parejo en estos dos eventos: las cantadas de Casillas y el espectáculo bochornoso de cante que protagonizó Soraya en Moscú. Iker se manducó un tiro sin peligro de Silva y, a partir de ahí, comenzó un circo de ‘cantes’ que finalizó el domingo pasado en Pamplona con ese tiro de Plasil que le resbaló por unas manos manchadas con mermelada de fresa. Entre medias de esas dos cantadas: Vuelo de pájaro para coger un esférico que le sirvió en bandeja a Capdevila (Liga para el Barça) y degustación de la vaselina que le clavó Cléber Santana desde fuera del área. Aún así, nadie habla de este tipo guapo que, en lugar de ir a la Copa Confederaciones, debería ir a los estudios de los 40 Principales en Gran Vía, junto a Soraya, la nueva zar de Rusia.

Esto, a pesar de todo, tendrá solución cuando a ambos se les bajen un poco los humos. Lo más preocupante es lo que ha sucedido con Susan Boyle, ingresada en un psiquiátrico por no conseguir digerir su popularidad súbita, por confundir la celebridad con el éxito. Algo parecido le ha pasado a Van der Vaart, que generó un estado de euforia porque salió de la cantera del Ajax, era uno de los ojitos derechos de Cruyff y traía una mujer repleta de curvas y aires de grandeza. Todo esto es cierto, pero se le olvidó lo más importante: jugar a fútbol. El tipo vino como estrella a comerse el mundo y ahora camina por el terreno de juego (cuando lo hace) como un pobre depresivo con bonito nombre. ¿Se imaginan juntar a Susan Boyle con Soraya? Pues a los que les gusta el fútbol han tenido la suerte de ‘verlas’ en el Real Madrid. El resultado ya se sabe: los blancos desafinan y los azulgranas marcan el ritmo con su violín. Para el próximo Eurovisión dudo entre Melody o Faubert.
¡Visca el Barça!
Tags: Barça, Capdevila, Cleber Santana, Eurovisión, Iker Casillas, Liga, Mallorca, Moscú, Plasil, Plaza Roja de Moscú, Real Madrid, Santiago Bernabéu, Silva, TVE, Valencia, Van der Vaart, Villarreal
Sin categoría | Editor 2 Junio 2009 |
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