Posts tagged: Henry

Apología de la lentitud

caracol

Como no me pagan por escribir aquí me podría tomar la licencia de hacer una excepción y reírme de los madridistas que ayer se sentaron delante del televisor para ver la final de Copa del Rey de baloncesto. No lo haré, porque aquí sólo se habla de fútbol, aunque tengo que decir que la derrota es sencillamente humillante. Equipos como el Madrid en la final desprestigian el ‘glamour’ de este torneo. Esperemos no verle más por ahí y si vuelve a aparecer que se lo tome en serio.
En realidad hablaré de fútbol y me centraré en el Barça, para que luego digan. El Barça realizó un entrenamiento, ya que esta jornada el teórico rival decidió quedarse en Santander, en la preciosa bahía. Le vino genial al Barça, que dedicó el par de horas a ensayar faltas y probar a más canteranos. Sobre las faltas, está claro que unos las tiran peor que otros y esto no se obvia aunque todas vayan a gol, lo normal cuando la portería está vacía. Márquez y Henry, paradigmas de la lentitud, anotaron. El mexicano se lo curró más ajustando el balón a la cepa del palo, pero lo de ‘Titi’ ya clama al cielo. Marcó a pesar de haber realizado el peor lanzamiento jamás visto. Tiro a diez por hora en mitad de cuatro postes que se abren para motivar al francés y gol. Lleva tres en la Liga, pero su fútbol es una apología a la ralentización, a los caracoles, las tortugas, orugas y otros seres de la especie. Guardiola dijo después que Henry puede dar más de sí. Eso es como si Zapatero un día simplemente se dedica a afirmar que en España hay crisis. No aporta nada más. Igual habría que exigirle un poco, digo yo. ¡Menudos iluminados el francés y el presidente!
¡Visca el Barça!

La sidra

sidra

No me puedo meter esta semana con el Sporting, club al que tengo mucho cariño por todos los veranos que pasé en Gijón. La ciudad es espectacular, pero también recomiendo que visiten el Mirador de Fito, la Virgen de Covadonga y los Lagos. Hace año y medio fui a verlos, pero sólo llegué hasta el primero. El causante fue el canguelo que me entró por esa carretera minúscula en plenos Picos de Europa, 3.000 metros por encima del vacío. Esa visita coincidió precisamente con el 1-6 del Barça allí, el partido que inició el camino hacia los seis títulos.
Esta vez no iré, pero tengo la sidra preparada para escanciarla en casa. Lo mejor será que lo haré también por la derrota del Madrid en Riazor, donde llega sin Higuaín y Cristiano Ronaldo. Eso es lo mismo que si se presentan el Escalerillas, el Daganzo o el Athletic de Bilbao, clubes que, para los que no lo sepan, existen. No están en la misma categoría, aunque por juego sí que merecerían estarlo. Por cierto, antes de despedirme lanzo otro debate para el fin de semana: Busquets-Xabi Alonso. No hay color, gana el hijo del mítico Busi. Además, Alonso ahora parece más un marinero escocés  que un futbolista. Lo digo por la barba, porque de timones este entiende poco.
¡Visca el Barça!

Los tuercebotas cuestan pasta

tuercebotas

Mientras en España se decide dónde ubicar los residuos nucleares, el veto a Karmele en Eurovisión pasa a ser cuestión de estado y Relaño sigue erre que erre con el Villarato (esta vez sobre Cristiano Ronaldo), este fin de semana me han llamado la atención otras cosas sobre Barça, Real Madrid y Atlético.
Del Barça, al que ví en el José Zorrilla, me da pena Henry, con el que el Barça ahorra en agua ya que no se ducha sencillamente porque no suda. La palabra arrastrarse se queda pequeña con su lamentable estado. No corre, no roba, no marca y no se ensucia. Eso sí, siempre se queja, el gran mal de los acabados. Ibra no anda muy fino tampoco, aunque éste al menos regala goles. Un día de estos lo culés hasta nos alegraremos y le daremos las gracias hasta por animar al equipo desde la grada. Cuando marque en las finales ya será la hostia.
Luego viene el Madrid, el ejemplo claro de que se pueden comprar ‘tuercebotas’ por cien millones de euros. Es lo que ha costado Xabi Alonso y Kaká, dos futbolistas peores que Guti, dos jugadores cuyo brío para crear es cero patatero. Por último, aunque no por ello menos lamentable, es la conversación de anoche entre De la Morena y Quique Sánchez Flores. El genial presentador (genial acostado y arropado, digo) le dijo al mister que en su equipo eran todos unos mercenarios. A esto, respondió Quique: “Esto no lo puedo consentir porque…..” y comenzó a explicarle educadamente las razones por las que no lo eran. De vez en cuando, el tío decía que entiende el malestar, pero confía en ellos. O sea que le insultan de forma déspota y, en lugar de colgar el teléfono, comenzó a justificarse, reírse con él, hacer símiles de océanos y tonterías. Si la conversación dura más, Quique le acaba pidiendo perdón a De la Morena y quién sabe si también se pone rodilleras. Luego dicen que este tío tiene personalidad. Igual debería pasar unas horas con Guardiola para aprenderla.
¡Visca el Barça!

El Mundial de cartón piedra

abu dhabi

Tengo entendido que Abu Dhabi es una ciudad de contrastes, artificial, de cartón piedra. Allí se juega el Mundial de Clubes, un título que da prestigio si ganas pero no resta nada si pierdes. Hasta ahora, el nivel que he visto dista poco de la Regional Preferente madrileña, con la salvedad que en los descansos no hay chulapos comiendo bocata de panceta. Allí hay tipos con turbantes que huelen a gasolina y se zampan manjares en bandejas de oro. Están rodeados por mezquitas y alminares y la idea que tienen de fútbol es similar a la que puede tener Rouco de la vida en el siglo XXI: cero patatero.
Iniesta, que cada pase bien que da son dos semanas de lesión, no jugará y se relaja en la playa mientras divisa camellos en el horizonte. El resto juegan al voley, se divierten, ríen… igual sin saber que el partido que les planteará Estudiantes será ‘canchero’. La estrella de ellos es Verón, que está para 25 minutos. Mirándolo bien, ya está para algo más que Henry. Así es la vida placentera en los Emiratos Árabes, que rezuma petróleo y nada es lo que parece. Más les vale que vengan con la dichosa Copa, que bastante nos han dado el coñazo con el pleno de títulos.
¡Visca el Barça!

El Celoso

provocador

Antes de nada, responder al colega alonso, que me escribió un comentario al post ‘Cuarto y mitad’ diciendo esto: “Gente como tú ayuda muy poco a que se aprecie al Barcelona” y “cada día te haces pajas mentales pensando en ti mismo”. Para la primera frase célebre decirle que no tengo intención ni me dedico a convencer a la gente que aprecie al Barça, porque la verdad es que me da igual. Si quieres, contrata un publicista amigo y le das tus consejos. Sobre la segunda, no tengo tiempo a pensar en nadie, mucho menos en mí, aunque todo es revisable y tú me estás dando ideas. Tú que lo sabes… ¿qué se siente al hacerse una paja mental en uno mismo?
Vamos con el partido de esta noche. Esta vez sí, tengo el cagómetro alto. Lo tengo que reconocer, porque Messi no estará, Ibrahimovic seguro que se retirará a las primeras de cambio con los dolores del débil, Iniesta seguirá sin aparecer, Henry seguirá soñando con manos y presiento que volveremos a pecar de previsibles. Es una pena, pero este Barça no sabe jugar mal y ganar y hoy el Inter no dejará jugar bien. Una cosa está clara. Jose Mourinho daría la mitad de su sueldo por sentarse en el banquillo del Barça. Si no fuera así, no tendría sentido la rabia iracunda que irradia cada vez que se enfrenta al Barça. Está celoso, resentido más bien… por eso incitará a Eto’o a infundir pánico en el Camp Nou. Toca despertarse y confiar, pero ya no hay margen de error. Vamos a creer en este Barça, que luego se nos cabrea alonso, que va de culé por la vida y ni siquiera sabe cómo se escribe el nombre de ciertos futbolistas que fueron blaugranas.
¡Visca el Barça!

Titi existe

Titi

Más allá del juego gris y previsible del Barça, de la sombra que acompaña a Messi, de blandura de Iniesta o las intermitencias de Ibrahimovic, que sólo juega bien en el Camp Nou y cuando el Barça golea, más allá de todo eso me centraré en Henry y su progresivo crecimiento de pelo. Fuera bromas, que no tengo ni pizca de ganas, ayer vi en él a un futbolista acabado y lamentable, que ya no vale ni para anuncios de Gillette. Guardiola dijo que debía de “callar bocas” y le dio diez minutos de partido para comenzar a hacerlo. Pues bien, tal fue el ridículo hecho en las dos oportunidades desperdiciadas que apuesto a que hizo hablar, por la impotencia, hasta a los mudos seguidores del Barça. El que viera ese partido me entenderá y comprenderá mi indignación con el francés, que en la primera que tuvo le tocó el balón en la rodilla (no esperaba el fallo) y llegó mansamente al portero. La segunda, ya con el tiempo cumplido, la pegó con la confianza de un tío cuya vida no tiene sentido y se arrastra por el metro cantando canciones de Estopa o Camela. El tiro salió más desviado que aquellos míticos lanzamientos de Zenden, al que el Barça le fichó como extremo maravilloso y Van Gaal le tuvo que enseñar a centrar.

Lo peor no fueron los fallos de Titi, sino la cara que puso después. Si en ese momento hubiera tenido un tomate se lo hubiera tirado contra la cara liando la Tomatina. Falló, se dio media vuelta, se levantó y, tranquilamente, volvió a su campo. Sin vergüenza alguna. Este tío es de los que más cobran del Barça, pero Guardiola aún le defiende. Su cara era como el que hacía algo cotidiano: me levanto, me lavo la cara, me afeito y me voy a currar. Sin prisa. No sé si este tío existe o hemos fichado al de CSI, la verdad.

¡Visca el Barça!

Manos a la obra

MANOS-A-LA-OBRA-4

No me vale la excusa del frío, que siempre será peor dormir desnudo debajo de un puente. El Barcelona debe ganar hoy en Kazán frente a unos albañiles y/o instaladores de gas que jugarán su partido tras una dura jornada laboral. Insisto y espero no comerme mis palabras, pero el Rubin Kazán es como si se ponen Manolo y Benito manos a la obra para hacer frente a un coloso. Lo único que provocan es risa permanente, por lo bochornoso que eran cuando la tele nos colocaba su serie. Guardiola recupera a Titi que, hasta que no se corte ese pelo malísimo, no volverá a darnos buenas tardes. También estará Messi, nublado por el Balón de Oro, Iniesta, cuya palidez hoy puede confundirse con el albinismo, e Ibrahimovic, que en la Champions ha aparecido menos en los últimos años que Paloma San Basilio desde que abandonó el mundo de la música. Fue una desgracia para todos, la verdad. El encuentro no sé donde lo veré aún, porque salgo justo a la hora que empieza el partido y, como trabajo en un polígono, los dos bares que hay son los más tristes de España. “Aquí no tenemos canal Gol”, me decía el camarero esta mañana mientras me tomaba un café. Ahí queda eso. Creo que no tenía ni tele.

¡Visca el Barça!

Los colegas de Messi

los-colegas-de-messi

Ya tengo decidido qué es lo que voy a hacer cuando vuelva al tajo el próximo 1 de septiembre. Le pienso decir a mi jefe que me suba el contrato una vez más y, acto seguido, le diré que faltaré cinco días al trabajo porque uno de mis mejores amigos se casa y le queremos hacer una despedida por todo lo alto, con catamarán incluido. Ni siquiera se lo preguntaré, porque no acepto un no por respuesta. Es más, si no me da esos cinco días me enfado. ¿Mis compañeros? Pues que se jodan y aguanten, si quieren y pueden. Espero que esto no lo esté leyendo mi jefe, porque le daría las vacaciones de agosto.
Esta petición la he pensado porque quiero imitar al Leo Messi. Sí, ese chico que nos da Copas de Europa a cambio de renovaciones de contrato por año y consentimientos a sus abusivas peticiones. Es increíble cómo este Barça da concesiones permanentemente al argentino, que ahora no quiere jugar el primer partido de Liga, contra el Sporting de Gijón, porque se va a Rosario (su casa) a disputar el Argentina-Brasil. El partido no es el mismo día sino cinco después, pero ‘la pulga’ no tiene bastante con ese tiempo para prepararlo. Igual quiere aprovechar para ver a la familia y recoger los tupperware que luego se llevará a Barcelona. ¡Qué enternecedor!

tupper

Si Guardiola le concede este deseo, no descarto que en la próxima gira veraniega del Barça reserven, además de un hotel para el primer equipo, una plaza en las guarderías para dejar allí a Messi, un chiquitín que juega bien al fútbol y tiene la cabeza llena de peluches. Allí estaría con sus colegas, los niños, llorando cuando no le dan lo que quiere y pidiendo el chupete a Laporta, más blando que los sobaos mojados en el café. El Barça estará siempre intranquilo por si Messi se enfada, pero ellos han sido los principales culpables. A Messi hay que cuidarle, pero en su justa medida. No más que a Iniesta, Xavi, Puyol, Henry, Valdés o Piqué, entre otros. No olvidemos que este tío, si no fuera por el Barça, ahora estaría haciendo la competencia a los mimos de La Rambla y la Plaza de Catalunya.
¡Visca el Barça!

El culo de Cristiano

203008147_f4962d8a61

Me dirá el gran ‘cochino de los pasillos’ que siempre hablo del Madrid, pero es que hoy es inevitable hacerlo tras el fichaje de Cristiano Ronaldo. Antes de nada pedir disculpas por no escribir ayer, pero me tocó limpiar mi casa a fondo y por la tarde me fui a dar un paseo por la Feria del Libro en El Retiro. Agobiante para quien quiera ver todos los puestos. Mi paseo estuvo bien, aunque no pude encontrar el libro que quería: Historias del Calcio, de Enric González. No pasó nada, me comí la sepia igual de contento cuando llegué a casa.
Volvamos al principio. Una vez estuve en Manchester y escuché como una periodista portuguesa le decía a su compañero de trabajo que le gustaba el culo de Cristiano Ronaldo, que era perfecto, el mejor del mundo. ¿Perfecto? Depende para quién. Para mí no, por supuesto. Para una vaca macho el culo de su fémina tiene que ser increíble la verdad. Esa piel suave, esas ubres bien cargadas de leche, ese perfil idealista, ese olor a cuadra con bombillas llenas de moscas, esas carnes exultantes que botan con el zapateo… Debe ser excitante para él. Cuento esto porque fue lo primero que me vino a la cabeza con el fichaje, pero prometo que a partir de ahora me fijaré más en su culo blanco e impoluto. Oye igual me acaba gustando, porque todo es revisable en esta vida. Al que tengo dudas que le haga gracia el asunto será a Raúl, que puede pasar de actor a figurante. ¡Qué bien! Chamartín ya está feliz y nadie se acuerda del Triplete, ni del Barça, ni de Iniesta, ni de Xavi… tampoco lo que hicieron con el trasero de CR7 hace quince días en la eterna Roma.
¡Visca el Barça!

La dupla de Roma, Marbella y Venezuela

dupla

Queda menos para el gran día (27-M) y reconozco que ya empiezo a sentir ese cosquilleo por el estómago. Una mezcla de nervios, ilusión y felicidad. Estar en Roma ya es muy grande, pero ganar sería increíble.
Ahora estoy contento por el ‘Doblete’, pero la felicidad absoluta sólo la tendría si levantamos la ‘orejona’. Estar allí, acaparando todos los focos deportivos posibles, es ilusionante, pero me preocupan un par de detalles importantes: el Manchester United y la presencia de Iniesta y Henry, una dupla capital en el devenir del partido. Sin ellos la banda izquierda quedaría huérfana de cabezas pensantes (Andrés) y bailarines de alta escuela, de Nureyevs del fútbol (Titi). La presencia de estos individuos ha sido determinante en la consecución de los títulos. Su compenetración es sencillamente perfecta, casi tanto como la de Carlos Baute y Marta Sánchez en los escenarios de Marbella o Venezuela. Es extraño, porque no es la mejor canción del mundo, pero es de las que más me apetece escuchar cuando salgo de fiesta y tomo algunas copillas. No me gusta, pero me anima y estoy seguro que a vosotros, aunque no lo reconozcáis, os pasa lo mismo. No hace falta que lo digáis, tampoco que reconozcáis (vascos, madridistas, periquitos sin cabeza…) que estáis disfrutando con el conjunto blaugrana. Podéis seguir mirando, aunque hay algún vasco por ahí que le falta algo de visión. ¿La razón? Ver en el Athletic oro, cuando sólo está lleno de barro.
¡Visca el Barça!

WordPress Themes