El hambre es libre

Ayer regresé de Malta, donde pasé un par de días de vacaciones. Tras disfrutar de un maravilloso crucero por sus islas bien complementado siempre por buffet libre de comida y vino blanco, se me hizo duro coger el transporte público de vuelta a casa. Luego, cuando leí los periódicos, estuve un poco desorientado al ver tanto chiste junto en esta penosa prensa deportiva. Pellegrini ha pasado ser un dandy en Villarreal a no tener siquiera gayumbos en el Real Madrid donde, con las ventas de Robben y Sneijder, ha captado que pinta menos que Nanín dando clases de ética. Seguí leyendo y vi que Lass es el Xavi del Madrid. Acostado y arropado con sábanas de franela, diría yo.
Paso página y veo que el Atlético tragará con Miguel Torres, que aún debe definir si le va mejor jugar engominado en el césped o ponerse las botas y desfilar para Armani en la Plaza de España en Roma. Al final traga el de siempre: Garganta Profunda y/o Atlético.
Veo también que al Barça llega por fin Chygrynski, un tipo con nombre de vodka que lo fichamos por 25 millones de euros y no podrá jugar ni la Champions. Ah! También veo que el Athletic se clasificó para la UEFA tras empatar contra un equipo compuesto por jugadores que se refrescan en los fiordos por el día y juegan al fútbol de noche. Me alegré porque les vendrá bien recaudar dinero para hacerse un nuevo estadio. Por último tengo que comentar lo que dijo Valdano sobre el Barça y mucho más sobre Milito. Mi abuelo me dice que “el hambre es libre y cada uno arrastra la que puede”. Valdano no sé si pasó hambre en Argentina, pero lo que sí tengo claro es que en España le acogimos y le dimos bien de comer. Primero como jugador, luego como entrenador, luego como periodista y ahora como directivo del Real Madrid. Como jugador siempre estuvo eclipsado por Maradona en la Albiceleste, como mister no entrenaba un pimiento (todavía recuerdo su duda entre Milla y Redondo), como periodista ha quitado el puesto a mucha gente haciéndose pasar por poeta en sus reportajes y como directivo… ahora se cree grande e importante por llevar corbata. Es más, ahora se quiere colgar una medalla por la lesión de Milito. De eso saca pecho sin pararse a pensar en el daño que ha hecho al jugador; lo que no dice es que le han echado de todos los sitios donde ha trabajado. Hoy, para ir abriendo boca, igual tiene que degustar un morcón ibérico mientras el Barça gana la Supercopa de Europa.
¡Visca el Barça!










