
Ayer pude escaquearme del trabajo para el ver el Barça en mi casita, tranquilo, con la calefacción, las zapatillas de estar en casa y mi manta en el sofá. Mi jefe me ha dicho que le pague este favor haciendo un inciso con Iturralde, del que debo decir que es lamentable. Pues sí. Yo, como soy un vendido y mucho más por el Barça, digo que es sencillamente penoso, pero también me encantaría que siempre nos pitara.
En cuanto al partido, no fue maravilloso, pero estamos a un paso de ser el mejor equipo de la historia. Lo resolvió La Masia. Sí, un Busquets portentoso, un Messi genial y un Pedro que no hay torneo que se le resista. Además, cada día va demostrando que es cien mil veces mejor que Kaká. Lo digo para los que se reían de mí cuando formulé el debate. Tras el partido, donde Xavi cumplió su partido 500 con el Barça, me hice un poco el remolón tumbado mientras esperaba el Athletic-Werder Bremen. Ahí llegó el horror, la vergüenza supina, el tedio. Ver al Athletic es peor que escuchar a Indhira por televisión. Su fútbol y el del Alcobendas Fútbol Club no difiere mucho. Así las cosas y mientras no paraban de caer goles germanos que, por supuesto, festejé cambié la tele. Prefería ver el último capítulo de Cabano, Ruth, Gorka y compañía. Cuestión de principios.
¡Visca el Barça!
Tags: Abu Dabi, Athletic de Bilbao, Atlante, Barça, Busquets, Cabano, Física o Química, fútbol internacional, Indhira, Messi, Mundial de clubes, Pedro, Rojas, San Mamés, Werder Bremen
Sin categoría | Editor 17 Diciembre 2009 |
Comentarios (2)

No voy a hablar de la popular serie de Antena 3, aunque tengo que reconocer que me he enganchado un poco a ella. Los lunes llego tan cansado a casa, arrastrado aún por el fin de semana, que no me apetece quebrarme la cabeza con debates políticos de Melchor Miralles en Veo TV. El artista, que es patético, sigue aún explotando y viviendo de ser el que destapó los GAL. Eran los tiempos de Pedrojota y sus tirantes, eran los años del Diario 16. Yo recuerdo que, hace diez años, dije que Xavi sería mejor que Guardiola y no me llaman para ningún sitio. Una pena.
En fin, que lo lunes en mi casa se ve a Cabano, Ruth, Borja y Adolfo, todo un dandy con su casco de moto. Pura física, como lo que hace Guus Hiddink en cada partido: estudiar las propiedades del espacio, el tiempo, la energía y la materia. Eso fue, al menos, lo que hizo en el Camp Nou, donde ocupó el espacio con diez tíos defendiendo, perdió tiempo al final con los cambios, a Lampard le dijo que el derroche físico se lo guardara para la vuelta y se piró muy contento con la materia obtenida: un pobre empate a cero. Aún así, al día siguiente leí cosas como “Hiddink es un matemático, un ajedrecista”, “Hiddink arranca un empate gracias a una lección táctica”, “Hiddink es un genio”. Sí, un genio de la lámpara. Tengo menos idea de entrenamientos y tácticas que Diego Armando Maradona, pero estoy seguro que el planteamiento que hizo el holandés en Barcelona fue el mismo que haría el Alcalá de Henares, el Puerta Bonita, el Danganzo o el Fútbol Club El Pardo. ¡Lo peor es que a eso le llaman genio! Esperemos que hoy cambie su táctica, haga algo novedoso y vaya a por la victoria que necesita. El Barça pasará, seguro, pero haga lo que haga este tipo seguirán alabándole. Yo, que soy un apasionado del fútbol, me seguiré quedando con Cabano y sus chicas. Ahí sí que hay física… y química.
¡Visca el Barça!
Tags: Barça, Cabano, Camp Nou, Champions League, Chelsea, Copa de Europa, Diario 16, Drogba, Eto'o, Física o Química, GAL, Henry, Inglaterra, Iniesta, Lampard, Liga de campeones, Melchor Miralles, Messi, Pedro J., Stamford Bridge, Veo TV, Xavi
Sin categoría | Editor 6 Mayo 2009 |
Comentarios (3)