Figo, el traidor

He leído que Luis Figo se sentará hoy en el banquillo del Inter de Milán, junto a Mourinho. Para los que no lo sepan, su cargo es el de embajador mundial del Inter, más o menos lo mismo que Zidane en el Madrid. ‘Zizou’, pesetero por naturaleza, aún no se le ha ocurrido sentarse junto a Pellegrini porque no le gusta el protagonismo. A Figo, sí, pero esta estrategia es de Mourinho. El técnico portugués, sabiendo que Figo se vende por cualquier cosa, le ha ofrecido esta posibilidad. El otro, el ex futbolista, hubiera aceptado incluso ver el partido haciendo el pino o con los pantalones bajados. El gesto en sí rebasa la provocación, pero no me esperaba menos de un tío que, de trabajar en McDonald haciendo de payaso, seguro que pediría las hamburguesas en Burger King si se las dan más baratas. Está claro que Jose quiere esto para que la afición del Barça se enerve y se centre más en criticar que en animar a su equipo. Sinceramente, no creo en la remontada, porque esto no va con el Barça. El Barça no es heroico, sino dulce. Además, no sabe guerrear con aquellos equipos y personas que controlan todos los códigos de un partido, salvo los del césped. El Inter es superior al Barça en todo salvo jugando al fútbol, pero esto tristemente se ha comprobado que no es lo más importante. Es curioso también que, un ex Barça como Motta, gran jugador mientras más alejado estaba del campo, diga que los del Barça se tiran mucho. Igual lo dice por el enfado que le supone que, por su nivel, no valía ni para el Barça Athletic.
¡Visca el Barça!










