El show de Flo

En el libro que me estoy leyendo; Gomorra; se descifra perfectamente el entramado de la mafia napolitana: la Camorra. Allí, en la ciudad donde Maradona sentó cátedra, se venera a los capos ciegamente porque son los que tienen el poder. Allí nace y muere la economía del mundo entero y allí caminan todos los súbditos con vendas en los ojos aferrándose a los ‘compadres’ (se les llama así) como si fueran clavos ardiendo, como si ellos trajeran la salvación para todos. No la traen, afortunadamente.
Si extrapoláramos estas reverencias al ámbito deportivo, Algo similar pasa con Florentino Pérez y sus adláteres, que se les espera en la capital de España como si fuera la resurrección de Cristo. La culpa, al igual que los napolitanos, la tienen los seguidores blancos. Los pobres deben padecer de amnesia, porque ya no se acuerdan de la primera etapa de ‘Cristo’ en el Bernabéu. Les haré un pequeño resumen: Florentino Pérez estuvo tres años sin ganar títulos, Despidió a Jorge Valdano por su pésima gestión de fichajes, abandonó el barco en mitad del mar, el Barça de Rijkaard le ganó dos Ligas y una Champions, FP comenzó fichando a Zidane y terminó encomendándose a Gravesen, Pablo García o Diogo, echó al Del Bosque y se quiso cargar a Casillas, fichó a Sacchi y sus bufanditas, apostó por Queiroz, Camacho, Luxemburgo, García Remón y López Caro. ¡Señores! Aquí tenéis al nuevo mesías. El dueño de cuatro torres gigantes que ha decidido reconstruir nuevamente a un equipo roto. Igual ahora le da por fichar a Víctor Fernández como entrenador, Cañizares como preparador de porteros, Butragueño para que le siga lamiendo el culo, Martín Vázquez para que enseñe a jugar a Drenthe y Schuster para que enseñe a Van der Vaart a tirar faltas. Con la llegada de esos ‘intrusos’ habría más puestos para periodistas deportivos y los azulgranas seguirían reinando tiránicamente. Así ocurrió en los tiempos de Floren. Menudo show.
¡Visca el Barça!










