
Perdón por mi ausencia de los últimos días, pero he querido tomarme un respiro para recuperar mi motivación por la escritura, también para recuperarme definitivamente de una despedida de soltero brutal. Prometo no faltar tanto y seguir contándoos mis peripecias y visión sobre todas las cosas.
Comenzaré diciendo que me he hecho socio de la biblioteca de mi barrio en Vallecas. Es vieja, pequeña, sucia y cutre, pero me gusta. Me gusta porque sólo hay cine antiguo y no me gasto los cuartos. Cogí cuatro películas: Rebbeca, El Limpiabotas, Casablanca y Amarcord. Sólo me falta por ver ya El Limpiabotas, de Vittorio de Sica. El resto ya están vistas, más que nada para que lo sepa mi amigo Juanito, que se cree que sólo veo pelis de Billy Wilder. ¡Qué grande Juanito!
De Amarcord, decir que Fellini se recrea en lo absurdo, como Jaimito como gran protagonista, para reflejar que la sociedad inmersa en el fascismo es una sociedad perdida, sin futuro. De la obra maestra de Hitchcock, reseñar que es el paradigma de su género de intrigas. Por último de Casablanca, resaltar la belleza de Ingrid Bergman y la galantería de Humphrey Bogart, con demasiada personalidad como para caer dos veces en la tentación del amor. ¡Recomiendo que las vean varias veces!
Antes de ir al fútbol, admitir que no sabía el grado de incredulidad que hay en el periodismo. Lo he comprobado con el tema de la energía nuclear, donde cada uno dice una cosa, y además bien distinta. Opuesta, diría yo.
Vamos al fútbol. Estoy a favor del fútbol de pago. Ya lo hago así que, por lo menos, quiero que mi Barça tenga más y más pasta para que fiche a los mejores y pueda renovar a gente como Alves. Sé que los clubes no piensan en los aficionados ni me importa. Yo tampoco les tengo estima, sino que quiero que gane mi equipo, nada más. Y si pudiera ser sin jugar los partidos, pues mejor. Si le quisiera de verdad, le perdonaría que un día no estuviera a la altura, pero no es así. Ese día yo no ceno y paso de pasar hambre. A pesar de todo, odio a muerte a Javier Tebas y su tez hortera de rayos uva.
Tócala otra vez Sam.
¡Visca el Barça!

El problema de inferioridad lo puede sufrir alguien guapo y listo pero con poca confianza, pero lo más normal es que lo sufran los feos, marginados, sin personalidad, sin ninguna aspiración en la vida, los inútiles, los que meten incluso patadas al perchero para entremezclar ropajes de lo más horteras. Esta enfermedad la padece el Espanyol desde hace años, desde que se propuso como objetivo fastidiar la vida al Barça, única y exclusivamente. Ahí, en esos partidos, el comportamiento de los jugadores ‘pericos’ dista poco del de los animales, siempre instintivos y provocadores. Simples de mollera.
Todos se sintieron campeones de Liga por haber robado al Barça dos puntos, por momentos incluso olvidaron que han dado vergüenza en la temporada, que han hecho el ridículo y que son, simplemente, un club inferior. En la vida hay escalas sociales y ellos son siervos, ni más ni menos. Por mucho que Pochettino se ponga para la gala un traje-chaqueta, el primero en lo que va de año. Y es que el técnico sólo tira de chándal, mientras más cateto, mejor. Sólo se ha puesto una corbata en un año, contra el Barça, su única aspiración, su partido más importante, su vida. Lo de más no le importa, ni siquiera descender a segunda división. Categoría incluso con demasiado nivel para acoger a clubes que sufren un delirante complejo de inferioridad. Clubes como el Espanyol devalúan notablemente la competición.
PD: El Espanyol perdió tiempo al final, a pesar de jugar media hora con un hombre más. Apuesto a que si juegan 11 contra 3 hubieran hecho lo mismo.
¡Visca el Barça!
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Sin categoría | Editor 19 Abril 2010 |
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Pido disculpas antes de nada por abandonar durantes días el blog, donde por cierto ha habido bastante movimiento. No quiero obviar las acusaciones graves de Hipopótamo, al que presupongo que le tira el Madrid, ese club que tienen como icono a Juanito, un tío que pasó a la historia por pisar la cabeza a Mathaus. Si descartar, por supuesto, la devoción que sienten por Mijatovic, sí, el mismo que hasta hace nada se paseaba engominado por las oficinas junto a Nanín o Ramón Calderón, un trío que podrían rodar la reedición de ‘El Camarote de los Hermanos Marx’. Por cierto, recurrir al asunto del doping de Guardiola es una medida de defensa para ocultar sus miserias, carencias, vergüenzas y envidias, que son muchas. La más grande es que les encantaría tener a Guardiola en el banquillo y no a Pellegrini, un tío manejado por un presidente de Play Station: Florentino Pérez.
Así es el Madrid, señores. Un equipo más artificial que la capital de Brasil. Brasilia se construyó hace pocos lustros única y exclusivamente para ubicar un centro de poder. Los arquitectos, Costa y Niemeyer, construyeron una ciudad armoniosa y equilibrada, un lugar adinerado en medio de un país pobre. Brasilia está cogida con pinzas, es un milagro que aún exista porque no representa la esencia de Brasil. Sus arquitectos eran comunistas, pero no se acordaron de los más necesitados a la hora de estructurarla. Es un derroche de opulencia, de arte majestuoso y sideral, de retorcimientos de formas a base de cemento. No tiene mar, ni samba, ni siquiera las brasileñas tienen el culo gordo. Todo el mundo va con traje chaqueta y se respira humo y contaminación. Jamás podría hacer frente a Rio o Salvador. Es más, seguro que envidian sus carnavales. Casi tanto como al Barça.
PD: Pido por favor que Lillo se dedique a entrenar y no a dar titulares poéticos a la prensa. Este tío, como siga viviendo más tiempo en el pueblucho ese de pescadores en el Cabo de Gata, pronto habrá suicidios.
¡Visca el Barça!
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Sin categoría | Editor 16 Abril 2010 |
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Como el miércoles me comí una gran hamburguesa con sus respectivas patatas y nuggets de pollo mientras me reía de Luis Aragonés, las manos de mermelada de Casillas y la velocidad de movimientos de Ramos en el área, anoche tocó cenita ligera: revuelto de gambas, huevo, ajetes y espinacas. Me senté a ver a Brasil y saqué varias conclusiones. La primera de ellas es que hay un tipo que se hace llamar Kaká que parece haberse contagiado de la ‘magia’ de Ambrosini, Gattuso, Zambrotta, Seedorf o Ronaldinho. Dicen que es el nuevo crack del Madrid, pero su tosquedad con el balón en los pies supera a la del ‘Tren’ Valencia, Seitaridis, Spasic, Claudemir Vitor o Ricardo Rocha. Este último al menos marcaba goles, aunque fuera en su propia portería. Luego está el ‘rebelde’ Robinho, que se marchó “para ser el mejor jugador del mundo”. En mi pueblo, durante mi pésima carrera de futbolista, hubo algunos que hacían sus mismos regates en el medio del campo, sin crear peligro alguno. Robinho ha acabado en el City, que no es mejor que el Villanovense Club de Fútbol. ¿Los de mi pueblo? Pues uno está vendiendo hielo, otro pone copas en un garito y otro escuché que tenía ofertas para ‘currar’ en Carrefour. No es de extrañar ver el brasileño vigilando favelas dentro de un par de años. Por último está Dunga, con sus americanas horteras, que reserva al mejor jugador del equipo en el banquillo: Daniel Alves. Por mí genial, pero no sé que más necesita hacer para ser titular en una Brasil sin rey. Un golazo de falta impresionante y una jugada increíble con gran asistencia a Luis Fabiano (que trabaja en los puestos de escopetas y palillos en la feria de Sevilla) fue lo mejor del choque. Dios salve a este tío para que siga ganando muchos tripletes en la Ciudad Condal. Para eso es el equipo que le paga.
¡Visca el Barça!
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Sin categoría | Editor 26 Junio 2009 |
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Este fin de semana he estado de turismo por Barcelona, la ciudad vanguardista por excelencia. Si tuviera que destacar un monumento sería el Parque Güel, esa obra de arte que construyó Gaudí acompasando perfectamente sus molduras al enclave natural. La entrada al parque está custodiada por una salamandra y fue allí, justo allí, cuando ayer ví a unos chavales con sus casacas del Málaga ilusionados con el partido que jugarían varias horas después. Se cruzaron por mi lado y les oí decir “Esta noche nos cargamos al Barça y dentro de dos semanas al Madrid”. Pobrecillos, parecían tan ilusionados… que hasta me dio pena decirles nada. Se habían recorrido casi mil kilómetros y estaban felices con su cámara de fotos y pegando lingotazos a una botella de vino que probablemente se trajeron de las Bodegas Málaga Virgen. Está bueno, muy bueno, pero a las nueve de la noche seguro que ya les sabía a calimocho, porque los artistas se fueron con un ‘set’ entre las piernas, más bien cercano al culete. ¡Probablemente luego pasarían por el baño!
El Madrid ganó 3-0, justo los goles que llevaba ya mi Barça cuando Marcelo, Huntelaar y cía aún se estaban duchando. Quién creo que no se ducharon fueron los jugadores del Málaga, que pasaron por el Camp Nou como un equipo insulso, pobretón, sin ideas, con poco sabor, como esos calimochos que me tomo con mis colegas en las parrilladas que hago en mi pueblo. Parecía que, en lugar de jugar un partido de Liga, estaba disputando ese magnífico torneo que organiza siempre en verano; Trofeo Málaga Virgen; y suele elegir al Madrid como invitado. Pésima vendimia la de este finde muchachos. Igual tenéis que elegir mejor las uvas que queréis cortar. La Generalitat seguro que os agradece la visita turística.
¡Visca el Barça!
Tags: Barça, Barcelona, Dani Alves, Eto'o, fútbol español, Henry, Liga, Málaga, Messi, Real Madrid, Xavi
Sin categoría | Editor 23 Marzo 2009 |
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Se me viene a la cabeza una mítica frase de principios de los ochenta que le dedicó Johan Cruyff a Jorge Valdano. El holandés se arrastraba por los estadios españoles defendiendo la camiseta del Levante y el argentino, muy joven aún, tenía el escudo del Zaragoza en el pecho. Jorge le recriminó una acción a Cruyff y éste le preguntó primero por sus años y luego le dijo: “Con tu edad, a Johan se le habla de usted”. Es pura bravata, pero hay que reconocer que a los culés nos hace gracias, bastante gracia. El genio marcó su territorio al poeta.
Iniesta bien podría ser el Cruyff de aquélla época; por su calidad; pero no lo es, porque no entiende de arrogancias y chulerías.
Andrés no es alto, ni guapo, ni moreno, ni tiene el pelo largo o tatuajes, pero juega al fútbol como los ángeles. Me atrevería a decir que es el mejor jugador del Barça, por encima de Messi, Xavi, Eto’o o Dani Alves, pero a él le da exactamente igual. No nació en Salvador de Bahía ni probablemente conozca El Caribe, el pelo se lo cortan en el Barrio Chino de Barcelona y no concibe sus veranos sin su Fuentealbilla natal. Tiene un futuro increíble repleto de jugadas inverosímiles, taconazos imposibles, goles silenciosos, modestia, duende, hechizos, magia, mensajes humildes en una botella, historias de fútbol, de castillos y princesas, de amores eternos teñidos de azul y grana.
Desconozco si en el extranjero saben valorar los suficiente a este jugador cómo sucede aquí con Lampard, Gerrard, Adebayor, Drogba, Cesc, Del Piero, Kaká y compañía. Yo, en realidad y viendo al manchego, no sé quiénes son ellos, sólo sé quién es él. Se llama Andrés Iniesta. Apunten bien su nombre, porque dudo que él algún día lo vaya a decir. Eso le hace más grande.
¡Visca el Barça!
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Sin categoría | Editor 10 Marzo 2009 |
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