
Veo que el personal getafense se ha indignado con el comentario que hice sobre su afición. Me equivoqué, cierto, porque en realidad pienso que este equipo no tiene afición. Todos se suben al carro ahora; por no decir a la estatua patética de Ángel Torres que custodia el Coliseum; y dicen que son ‘azulones’ hasta la médula. Los únicos incondicionales de este equipo de barrio de Madrid son los cuatro de turno que iban a Las Margaritas. Ahora todos son del Madrid, Atlético o Barça. Todos van al campo cuando el equipo juega cuartos de final de UEFA y semifinales de Copa. El resto de los días se pasean por el parque de enfrente a la universidad comiendo pipas y paseando al perro. ¡Qué lástima de Cibelina! Todos la utilizan para venerarla en las fiestas, nada más. No pasa nada, ellos se contentan con su réplica de Coliseo Romano, su Cibeles pequeña, sus deshechos del Madrid y con dar nombre a un futbolista que nunca jugó con ellos: Alfonso Pérez. ¿Qué clase de equipo es éste? A ver cómo le explicas todo esto a un guiri que come paella en la Plaza Mayor de Madrid y se harta de sangría a las seis de la tarde. Imagínate si encima tiene los mofletes rojos.
¡Visca el Barça!

Gran fin de semana en todos los sentidos: gastronómico, cultural y deportivo. El viernes por la noche hice un pulpo a la gallega y me bebí una botellita de Ribeiro bien frío para acabar durmiendo doce horas. El sábado cogí el coche y me fui al Coliseum Alfonso Pérez para mojarme, pillar caravana, pero sobre todo para ver unas de las lecciones más clamorosas que se han visto esta temporada. El Getafe, un muñeco de plastilina, se pudo llevar diez si los delanteros culés hubiesen estado más finos y el señor Turienzo Álvarez fuera conocedor de la vergüenza y la dignidad. No pitó dos penaltis y anuló un gol legal a Messi provocando la ira de un Laporta que, por una vez, coincido con él. Menos mal que el Getafe se quedó en la Cibelina y ni siquiera compareció a la farsa de un partido que lo más justo hubiera sido un 0-8. A pesar de todo, me marché feliz del estadio apretando bien el puño derecho. Al Madrid apenas le hice caso, pero sí a la prensa deportiva del día siguiente. ABC reconoció la supremacía blaugrana, pero no el AS de nuestro colega Relañato, que volvió a destacar al Madrid. De todas formas, la palma se la llevó Marca que, en lugar del alabar la impresionante superioridad, tituló algo así como: ‘Notica: el Barça gana sin la ayuda del árbitro’. No me extraña el destacado, sobre todo teniendo en cuenta que ese periódico lo dirige un pintor: Doménikos Theotokópoulos ‘El Greco’ (su parecido con Inda es brutal). Compré el periódico y me duró diez minutos en las manos. Sólo el tiempo que tardé en ir a la churrería para envolver los churros/porras que compré. Al Greco se le engrasó la barba, al señor Roberto Gómez los carrillos y a José Vicente Hernáez la lengua, por lo larga que la tiene. Fue un placer. Ah, por cierto. Para comer probé unas sardinitas y por la tarde fui al teatro: La importancia de llamarse Ernesto. La obra, sensacional, es una mentira constante, algo así como la prensa deportiva que tanto tú como yo leemos.
¡Visca el Barça!
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Sin categoría | Editor 20 Abril 2009 |
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Cuando visité Getafe por primera vez me quedó claro que Santiago Calatrava nunca estuvo allí. Tampoco Mies Van der Rohe, Álvaro Siza o Rafael Moneo, algunos de los principales arquitectos del siglo veinte. Muchos de ellos también hicieron sus pinitos en la escultura, ese arte de esculpir que poco o nada conoce el abanderado que diseñó la famosa Cibelina. El pavo hizo una pequeña efigie de la diosa Cibeles y la ubicó en el centro de Getafe para que el equipo celebrara allí los éxitos. ¿Qué éxitos? ¿Perder dos veces seguidas la final de Copa? ¿Que remonte el Bayern un 3-1 en la prórroga y te eche de la UEFA? Vaya tela Ángel, menudo merengue que estás hecho. Hasta te fijas en su fuente para ponerla en esa barriada de Madrid llamada Getafe. Te juro que, cuando la ví por primera vez me pareció más cateta que las que tenía mi pueblo hace muchos años, cuando la gente iba a llenar allí garrafas y cubos de agua. Pero bueno macho, que no me sorprende nada. Sería imposible pensar que sois capaces de innovar cuando pusisteis a vuestro estadio el nombre de un futbolista penoso que ni siquiera jugó allí. Un jugador, Alfonsito, que fracasó en el Madrid y ya en el Barça aportó lo mismo que la música de ascensor, ésa que a veces ni te das cuenta que está.
Por cierto, no sé si sabéis que allí irá mi Barça para mojaros la oreja. Se me ocurre que podíais llenar la fuente de agua, si cabe algo, para bañaros después del partido. No por la victoria, tampoco por que haga calor, pero sí por lo calentitos estéis por la paliza. Yo, evidentemente, estaré allí para comprobarlo. Sin Calatrava, por supuesto.
¡Visca el Barça!
Tags: Alfonso Pérez Muñoz, Ángel Torres, Barça, Bayern Munich, Calatrava, Cibeles, Cibelina, Getafe, Guardiola, Liga, Moneo, Primera División, Real Madrid, UEFA, Víctor Muñoz
Sin categoría | Editor 17 Abril 2009 |
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