El timo del pepino
El pepino es el fruto de una planta herbácea. Tiene múltiples funciones: desde comértelo hasta metértelo por donde te quepa (se acepta cualquier sitio). Esta vez nos la han clavado los alemanes, esos que siempre salen a nuestro rescate económico. Es una pena, pero al menos ya podremos rebatirles con lo que me consta que afirman: ‘Damos pasta a los españoles para que todos se compren un piso y aquí vivimos la mayoría de alquiler’.
Ahora han sembrado el pánico en el mundo entero, que ya no quiere nuestros pepinos y hortalizas. Siempre se le podrá dar otro uso. Eso sí, que quede claro que anoche cené una ensalada de pepino y el sábado me bebí un gazpacho. ¡Bien rico!
No sé a qué venía todo esto a cuento, si quería contar cuál fue mi última película y dar mi visión del fútbol. Será que el fútbol, cuando no juega el Barça, es gaseosa, un cubata sin hielo, una caña sin panceta, un revolcón sin previa.
‘Alarma en el expreso’ me tragué anoche. Buena, aunque Hitchcock tiene demasiado explotado ya el tema de espionaje durante la II Guerra Mundial (veáse Con la muerte en los talones). Comienza a ser demasiado previsible su ciclo inglés. Menos mal que el domingo veré ‘Una jornada particular’ de Ettore Scola, protagonizada por Sofía Loren y M. Mastroianni. ¡Por cierto, ojito con Sofía Loren!
Sobre el fútbol, decir que he quedado agotado con tanto sufrimiento, euforia y pasión. Prometo para el próximo año disfrutar desde el primer día, con cada victoria, cada gol, cada pase mágico. He comprobado que es más bonito el camino que el desenlace.
Por cierto, he escuchado rumores sobre que Altintop era ‘perroflauta’ en Munich. Tiene pinta… ¿Has pensado ya qué vas a hacer con el pepino?
¡Visca el Barça!




















