Posts tagged: Camp Nou

El aspecto de Raiola

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Cuando ves a Mino Raiola, representante de Zlatan Ibrahimovic, te da la impresión que doblaría muy bien a Danny DeVito en cada una de sus pelis. Primero por su físico –bajo y regordete-, pero también por sus gustos: el asado, el vino, las mentiras, las argucias y las frases incendiaras de cobarde. Le gusta ser protagonista y hace caso omiso a que vive gracias a Ibra. Entiendo que le defienda a capa y espada, pero no que diga lo que dice sobre Guardiola, sobre todo teniendo en cuenta el rendimiento del sueco.
A ese personaje le dejaba yo un día con uno de mi pueblo que un domingo por la mañana se acercó a un tumulto de gente que rodeaban a una mujer mayor que se había suicidado desde un balcón. El tío, bastante jarto, fue escabulléndose entre la gente hasta que llegó junto a un policía: “Jefe, yo he visto una mano”, le dijo mientras escenificaba el gesto de que alguien intentó empujarla. Si les junto seguro que se le quitan las ganas de meter cizaña y alabar la belleza del juego de Ibra. Una belleza volátil, precisamente porque es inexistente. Ahora encima pedirá mucho por su salida. Menudo timo al que nos vendieron como “fuerte contra los débiles y débil contra los fuertes”. Le veo fuerte, sí, cuadrado, pero si le comparamos con Toché y Brad Pitt De Lucas, atacantes del Cartagena. Curiosa historia la de los representantes.
¡Visca el Barça!

El arroz se pasa

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No hay bien que cien años dure. Así comienzo el post, con un topicazo español. En la vida hay gente que hace las cosas a destiempo, para ocultar el devenir de los años, el fracaso, el miedo a las arrugas. Le pasó a Dalí, al que se le fue la ‘perola’ pintando relojes derretidos (tenía miedo a la muerte). Luego están los vejestorios que se plantan quince kilos de tetas para aparentar juveniles. No podemos olvidar a fracasadas, como Belén Esteban, que se apuntan a Mira Quien Baila (un programa inventado con la excusa de sacar a Pilar Rubio por televisión) para hacer apología de sus carencias, aunque sea reviviendo a Dirty Dancing.
En el fútbol, hay un tío que está comenzando a ver negro el arroz por eso ha decidido fichar por el Barça. Se llama David Villa que, con casi treinta tacos, apenas cuenta con un par de Copas del Rey. Dicen que es uno de los mejores del mundo en su posición y lo cierto es que no para de meter goles, pero los torneos que ha levantado a nivel de clubes son los que han estado apunto de hacer, en los últimos años, el Osasuna y el Recreativo de Huelva. Ahora, viendo que el Valencia gana lo mismo que el Daganzo, Athletic de Bilbao, Orcasitas o el Madrid de Florentino, el tío acude al sol que más calienta para enderezar una vitrina más vacía que la cabeza de Valdano, ’skater’ de profesión. Lo digo por las rodilleras y coderas que siempre lleva puestas para cuando agacha el lomo y, junto al presi, mira para Cuenca.
¡Visca el Barça!

Ibra y los melones

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El otro día, mientras leía sobre el atentado en Manhattan, el Estatut, el ruso al que el mapache le ha arrancado el miembro para que no le penetrara, el plan de austeridad de Grecia, las tonterías de Zerolo, el reencuentro entre Cobo y Esperanza en un día especial para Madrid o el tercer tiempo que le mete el Madrid a cada partido, me gustó especialmente un artículo que me explicó la gran razón del pésimo momento de Ibrahimovic. El sueco era una súper estrella en la Juventus o el Inter de Milán, donde le tiraban melones y él los convertía en balones, rosas, claveles. Ahora, que le tiran balones, no sabe qué hacer con ellos. No los reconoce, intuye objetos redondos pero le asustan porque nunca los ha tocado, mucho menos dominado. Ibra estorba más al ataque del Barça que el Muro de Berlín al desarrollo de la democracia. No regatea ni a los postes de electricidad y camina como un pato, siempre dando la sensación de estar cayéndose. Propongo dos cosas: que se pire a su país con su cintillo o que el Barça incluya melones con almíbar en los entrenamientos para que este tío se encuentre en su hábitat natural. Dice que sigue sin integrarse… al Parque Güell le mandaba yo a limpiar los bancos que diseñó Gaudí. Ahí, con tanto afluir de gente, sí que habría integración con el ’soci’.
¡Visca el Barça!

Cibeles es una gata en celo

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Al principio, cuando escuché que unos pobrecitos madridistas se habían acercado a Cibeles a festejar la eliminación del Barça, me indigné. Luego, justo después, entendí perfectamente que la diosa está tan canina de títulos que algo es algo para contentarla. La diosa está como las gatas en celos, siempre deseando fornicar, sea con quien sea. Si es con un gato, genial, pero si se puede refregar con la pata del sofá, tampoco le desagrada. Esta diosa disfrutaba cuando Raúl le ponía la bandera, pero en tiempo de crisis, lo hace viendo a madridistas con camisetas negras y azules de Sneijder. Madridistas lamentables que, si conocieran a su madre, no es de extrañar que la venderían. Estos tíos se agarran ya a cualquier cosa. Es más, como el Madrid no gane la Liga, igual se vuelven a acercar a la fuente con la camiseta de Robben, siempre y cuando gane el Bayern. Piensen que las gatas también se frotan con la escoba. El Madrid dirá que ha ido dos veces, así como la gata dirá que lo ha hecho dos veces (el amor, digo).
Por otro lado y para ser un poco crítico con mi equipo, decir que sólo veo dos culpables. El primero es Guardiola, que en un arrebato cruyffista se quitó de en medio a Samuel Eto’o. El segundo es Ibrahimovic, un futbolista cuya apatía lacerante le convierte en un paquete no mucho mejor que Escaich. Muchos no le conocieron. Esa suerte que tuvieron.
¡Visca el Barça!

Figo, el traidor

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He leído que Luis Figo se sentará hoy en el banquillo del Inter de Milán, junto a Mourinho. Para los que no lo sepan, su cargo es el de embajador mundial del Inter, más o menos lo mismo que Zidane en el Madrid. ‘Zizou’, pesetero por naturaleza, aún no se le ha ocurrido sentarse junto a Pellegrini porque no le gusta el protagonismo. A Figo, sí, pero esta estrategia es de Mourinho. El técnico portugués, sabiendo que Figo se vende por cualquier cosa, le ha ofrecido esta posibilidad. El otro, el ex futbolista, hubiera aceptado incluso ver el partido haciendo el pino o con los pantalones bajados. El gesto en sí rebasa la provocación, pero no me esperaba menos de un tío que, de trabajar en McDonald haciendo de payaso, seguro que pediría las hamburguesas en Burger King si se las dan más baratas. Está claro que Jose quiere esto para que la afición del Barça se enerve y se centre más en criticar que en animar a su equipo. Sinceramente, no creo en la remontada, porque esto no va con el Barça. El Barça no es heroico, sino dulce. Además, no sabe guerrear con aquellos equipos y personas que controlan todos los códigos de un partido, salvo los del césped. El Inter es superior al Barça en todo salvo jugando al fútbol, pero esto tristemente se ha comprobado que no es lo más importante. Es curioso también que, un ex Barça como Motta, gran jugador mientras más alejado estaba del campo, diga que los del Barça se tiran mucho. Igual lo dice por el enfado que le supone que, por su nivel, no valía ni para el Barça Athletic.
¡Visca el Barça!

El forúnculo de Mourinho

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El aparente odio que tiene Jose Mourinho al Barcelona sólo se explica desde su frustración. Cuando le echaron le salió un grano en el culo que ahora ha derivado en forúnculo prominente, casi cerca de la explosión. El terrible dolor, en ocasiones confundido con resquemor y celosía, sólo se alivia cuando consigue ganarle. Sobre todo porque le fastidió especialmente que el año en que Messi jubiló a Del Horno el Barça ganó la Champions dejando a su Chelsea, club sin alma y artificial, fuera de la competición que le exigían. Ahora quiere devolverle la moneda clasificándose para la final en Can Barça, porque el chiste que se soltó hace años ya está obsoleto. “Tengo las mismas Copas de Europa que el Barça”, dijo hace años. Una más que el Alcalá, dirían algunos, o que el Daganzo, ya que me lo recuerda mi querido Capitán GA-LLUM-BOS, al que en el fondo le agradezco que me lea diariamente. Es más, como veo que le encantan los artículos, si quiere se los dedico para que así los pueda colgar en la cabecera de su cama. A Mourinho no puedo, porque su culo ya lleva una buena firma.
¡Visca el Barça!

Apología de la lentitud

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Como no me pagan por escribir aquí me podría tomar la licencia de hacer una excepción y reírme de los madridistas que ayer se sentaron delante del televisor para ver la final de Copa del Rey de baloncesto. No lo haré, porque aquí sólo se habla de fútbol, aunque tengo que decir que la derrota es sencillamente humillante. Equipos como el Madrid en la final desprestigian el ‘glamour’ de este torneo. Esperemos no verle más por ahí y si vuelve a aparecer que se lo tome en serio.
En realidad hablaré de fútbol y me centraré en el Barça, para que luego digan. El Barça realizó un entrenamiento, ya que esta jornada el teórico rival decidió quedarse en Santander, en la preciosa bahía. Le vino genial al Barça, que dedicó el par de horas a ensayar faltas y probar a más canteranos. Sobre las faltas, está claro que unos las tiran peor que otros y esto no se obvia aunque todas vayan a gol, lo normal cuando la portería está vacía. Márquez y Henry, paradigmas de la lentitud, anotaron. El mexicano se lo curró más ajustando el balón a la cepa del palo, pero lo de ‘Titi’ ya clama al cielo. Marcó a pesar de haber realizado el peor lanzamiento jamás visto. Tiro a diez por hora en mitad de cuatro postes que se abren para motivar al francés y gol. Lleva tres en la Liga, pero su fútbol es una apología a la ralentización, a los caracoles, las tortugas, orugas y otros seres de la especie. Guardiola dijo después que Henry puede dar más de sí. Eso es como si Zapatero un día simplemente se dedica a afirmar que en España hay crisis. No aporta nada más. Igual habría que exigirle un poco, digo yo. ¡Menudos iluminados el francés y el presidente!
¡Visca el Barça!

Hepburn y el Getafe

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Voy a intentar no hablar de los árbitros. Hablaré del Getafe, construido a imagen y semejanza de Míchel, alias el ‘posturitas’. El conjunto con menos afición de España jugó una hora con un jugador más y algunos segundos incluso con dos. Ni con esas le dio para crearle peligro al Barcelona, que ha demostrado saber ganar también cuando toda España desea que pierda. El Getafe la toca bien gracias a Parejo, Manu del Moral, Albín y compañía. Sabe jugar al fútbol muy bien. A veces tan bien que empalaga, como el sirope de chocolate. Es demasiado dulce, algo así como ver a Audrey Hepburn en ‘Desayuno con diamantes’ o ‘Vacaciones en Roma’. La chica ahí tan mona, tan buena que da pena hasta hacerle algo. Le falta ese punto malicioso, ese tercer ojo controlador y avispado, esas dotes de mando para que te acabe de camelar. No lo tiene, como tampoco lo tiene el Getafe, un equipo que es tan dulce que a veces resulta insípido, gaseosa, vino blanco de cartón, ese que tiene tres grados menos que el agua. Su fútbol le da para ganar al Athletic, el Espanyol o cualquier equipo de ese corte segundón. Con el Barça, amigo, desprende la misma sensación de esa amiga confidente a la que le cuentas los problemas. Es guapa, pero te aburre demasiado. Casi tanto como los que hablan siempre de los árbitros.
¡Visca el Barça!

La foto

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La foto del día de ayer, evidentemente, no fue la del bolo jugado por el Madrid para sacar pasta, sino la renovación verbal de Pep Guardiola. Vamos por parte. Para empezar Yuste y Begiristain pintan menos que Belén Esteban presentando un informativo. Luego está Laporta, al que le importa poco que Guardiola renueve. Él sólo quería esa foto, palpar esa instantánea mágica y costosa, por eso no cabía en el traje (además de los kilos) y no paraba de sonreír. Es como ese tío de pueblo que no se come un colín y se va de finde con sus colegas a la capital. Salen de fiesta, conocen a un grupo de chicas en la discoteca y consigue, al menos, que el pibón se haga una foto con él.

pibon

Imagínate lo que presumirá el colega cuando vuelva a casa, aunque la historia no trascienda más allá de la foto. Pues así entiendo yo el paripé del Barça. Dos figurantes, un ‘feo’ con los días contados y la pieza codiciada, que apenas gesticulaba: Guardiola. Sobre él tengo que decir que ha mareado demasiado la perdiz y se ha hecho demasiado el interesante para luego satisfacer los deseos de un tipo que se irá dentro de poco. ¿Me quieren decir qué clase de renovación es esa?
¡Visca el Barça!

Pinchos vs. Cocido

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Lo mejor que ha hecho el Athletic en los últimos cuatro o cinco años ha sido vencer al Real Madrid. No hicieron precisamente un buen partido, más bien fue feo como él solo. La capacidad que tiene Gurpegui para crear fútbol es la misma que puede tener Endika para marcar goles: nula. Sé que de donde no hay no se puede sacar, por eso les felicito por la victoria, por el triunfo del pincho contra el cocido madrileño, bastante pasado, por cierto. Jugó Kaká, aunque no lo pareciera. Sigo pensando que Pedro o Pedrito es mejor que Kaká, bastante mejor. El brasileño, mucho rezo, mucha elegancia, mucha tranquilidad, un ejemplo para los niños, el yerno perfecto, el mejor atleta de Cristo de la historia pero, de momento, el fútbol se lo dejó en Milán, junto al Duomo. Aquí, en Madrid, su juego produce el mismo sueño que los documentales de caracoles y lagartijas.
Dos horas más tarde del bodrio de San Mamés, jugó el líder y el futuro campeón de Liga. Su fútbol coral enamora a propios y extraños, su juego es como pasar un día visitando el Louvre o la Capilla Sextina. Xavi da pases al hueco desde 50 metros, algo que en el Madrid no hacen ni en una cuarta. En el Athletic probablemente no sepan ni qué es una cuarta. Por eso también están donde están.
¡Visca el Barça!

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