Mi visión de Sudáfrica

En realidad no voy a dar mi opinión sobre Sudáfrica, un país sobre el que me estoy documentando bastante pero no lo suficiente como para enjuiciar tantos años de historia. Hablaré y criticaré a la prensa deportiva que ha viajado a Sudáfrica, alguna de ella para destapar cómo funciona allí la prostitución, por cuánto puedes tener relaciones sexuales y dónde. Prometo que leí ese artículo en el diario Marca y lo firmó Miguel Serrano, al que llaman látigo porque se cree Indiana Jones, supongo. El personaje éste, desde lo de Calderón, va ahora de periodista de investigación sobre sucesos. El artículo es para denunciar al periódico, como poco. ‘Sexo a cambio de una bolsa de pan de molde’, era el titular. Lo típico ahora parece que es hablar de la inseguridad y pornografía del país, y la única razón es porque el fútbol, en general, no ha aparecido. Mucho menos el de España, que contra Honduras parecía que se estaba dando un masaje tonificante en un balneario. Casillas está para servir cañas en los bares de Móstoles, Fernando Torres para abrir y cerrar los campos de fútbol del Cerro del Espino y Jesús Navas para tirar al plato en las casetas de la feria de Abril. Por los centros al muñeco, lo digo. Si no llega a ser por Piqué, Busquets y Villa, tres blaugranas, llenamos los periódicos de noticias sobre expropiación de diamantes y redes de mafias rusas, rumanas o búlgaras. Ésta es la prensa deportiva, señores. A ver si cuando se celebre la Copa del Mundo en Brasil cuentan también que por la calle hay niños esnifando pegamento. Por cierto, no sabía que jugara Izaguirre con Honduras. ¿Boris no era más de tele y de prensa?
¡Visca el Barça!





















