Brasilia es el Madrid

Pido disculpas antes de nada por abandonar durantes días el blog, donde por cierto ha habido bastante movimiento. No quiero obviar las acusaciones graves de Hipopótamo, al que presupongo que le tira el Madrid, ese club que tienen como icono a Juanito, un tío que pasó a la historia por pisar la cabeza a Mathaus. Si descartar, por supuesto, la devoción que sienten por Mijatovic, sí, el mismo que hasta hace nada se paseaba engominado por las oficinas junto a Nanín o Ramón Calderón, un trío que podrían rodar la reedición de ‘El Camarote de los Hermanos Marx’. Por cierto, recurrir al asunto del doping de Guardiola es una medida de defensa para ocultar sus miserias, carencias, vergüenzas y envidias, que son muchas. La más grande es que les encantaría tener a Guardiola en el banquillo y no a Pellegrini, un tío manejado por un presidente de Play Station: Florentino Pérez.
Así es el Madrid, señores. Un equipo más artificial que la capital de Brasil. Brasilia se construyó hace pocos lustros única y exclusivamente para ubicar un centro de poder. Los arquitectos, Costa y Niemeyer, construyeron una ciudad armoniosa y equilibrada, un lugar adinerado en medio de un país pobre. Brasilia está cogida con pinzas, es un milagro que aún exista porque no representa la esencia de Brasil. Sus arquitectos eran comunistas, pero no se acordaron de los más necesitados a la hora de estructurarla. Es un derroche de opulencia, de arte majestuoso y sideral, de retorcimientos de formas a base de cemento. No tiene mar, ni samba, ni siquiera las brasileñas tienen el culo gordo. Todo el mundo va con traje chaqueta y se respira humo y contaminación. Jamás podría hacer frente a Rio o Salvador. Es más, seguro que envidian sus carnavales. Casi tanto como al Barça.
PD: Pido por favor que Lillo se dedique a entrenar y no a dar titulares poéticos a la prensa. Este tío, como siga viviendo más tiempo en el pueblucho ese de pescadores en el Cabo de Gata, pronto habrá suicidios.
¡Visca el Barça!










