Posts tagged: Billy Wilder

Sobre Alexis y la vida

alexissanchez

Lo sé. Habéis notado mi ausencia, pero ya estoy por aquí con ganas de atizar a diestro y siniestro, desde las administraciones locales hasta el chileno Alexis. Iré por partes justo después de contaros mis tres últimas películas: ‘La Strada’, ‘La tentación vive arriba’ y ‘El crepúsculo de los dioses’, probablemente la mejor película de todas las que he visto de Billy Wilder, mejor incluso que ‘Con faldas y a lo loco’ y ‘El Apartamento’.

Como decía, las administraciones locales son las grandes culpables de la crisis existente hoy día en España. Se dedican a meter mano en la caja. ¿El castigo? ser despedidos. ¡Hazlo tú! ¿Por qué el castigo a las malversaciones de los políticos se refleja en las urnas y no en la cárcel? En fin, uno que se indigna con estas cosas.

Sobre Alexis, decir que una mañana estaba tan aburrido en casa que decidí tragarme íntegra su rueda de prensa. Cuando algún periodista le formulaba dos preguntas, él respondía con un par de palabras a la primera, y la segunda ya se le había olvidado. Ya puede hacer algo este personaje con el balón en los pies, porque de boquita y cerebro está como todos. Se confirma mi teoría de que un futbolista jamás puede ser tu ídolo, porque de no pegar buenas patadas al balón estaría debajo de puentes. Tú, de no hacer bien tu trabajo, al menos tienes tu casa para ver al personaje más pobre de España: el marido de Rosa Benito. No pensaba yo que por dinero se adquirirían tragaderas de dimensiones descomunales.

¡Visca el Barça!

El Clásico

cine oro_testigo de cargo

Esto sí que es un Clásico. Es la peli Testigo de cargo, con Marlene Dietrich, Charles Laughton y Tyrone Power, el padre de Romina (la de Albano). Os la recomiendo. La dirigió, como no, Billy Wilder. Estos son clásicos y no los partidos que enfrenta a mi equipo, Barcelona, frente a una banda de tambores dirigida por un entrenador resentido que le gustaría estar en el otro bando. Por favor, no confundamos los términos.

¡Visca el Barça!

Belén Esteban o España

BELEN470

El viernes por la noche no hice una de mis macro cenas típicas. Tenía dos motivos: que el dentista me hizo un Cristo en la boca esa tarde y quería guardar la línea pues al día siguiente me comí un cordero asado en Pedraza, plan que aconsejo. No aconsejo a nadie que tenga la duda de mi viernes por la noche. Ver al marido de Belén Esteba o la Selección. Evidentemente, no me gustaba nada, pero ví el partido y/o castaña. Villa tiene menos puntería que Zenden y el equipo, sin Xavi, juega peor que el Puerta Bonita. Acabó el partido y noté una sensación de agobio, cansancio y estrés, sólo equiparable a cuando me tiro diez horas delante del ordenador buscando tonterías.
El sábado estuvo mejor el día. No hubo fútbol, luego tampoco sufrimiento. Por la noche vi ‘Irma la dulce’, dirigida por Billy Wilder y protagonizada por Jack Lemmon y Shirley Maclaine, que hace de puta parisina sumisa a los chulos, entragada a ellos. Obra maestra del cine, sólo para los eruditos del séptimo arte. Así luce ver la tele, nada que ver a cuatro flipados que llenan El Helmántico para no ver a Xavi o degustar las desventuras sobre la vida de la princesa del pueblo. Por cierto, jamás vi que se insultara al pueblo de esa manera.

¡Visca el Barça!

Ciudadano Kane, Ujfalusi y las flores

MBDCIKA EC019

Mi última película: ‘Dos en la carretera’, con Audrey Hepburn. Este viernes toca en el Círculo de Bellas Artes ‘El halcón maltés’ y el domingo recomiendo que compren El Mundo con su correspondiente obra de arte: ‘Irma la dulce’, dirigida por Billy Wilder y protagonizada por Jack Lemmon. Hablando de cine y periodismo, quiero centrarme en William Randolph Hearst, ese magnate de los medios que inmortalizó en la gran pantalla Orson Welles en ‘Citizen Kane’. En la peli, como en la vida real, lo controlaba todo, algo que se pensó Mourinho… Hasta su cagada de Vitoria, donde le tiró los trastos a Portugal y luego le echó la culpa a la periodista. Lo fácil. Como cargarse a la chacha cuando hay un robo en la casa. Siempre se creyó que este negocio lo dominaba, pero finalmente le ha acabado devorando. Muchas declaraciones; poco fútbol.
El otro tema de la jornada es la entrada de Ujfalusi a Messi. Reconozco que se me ha reblandecido el corazón cuando escuché que pidió el móvil al Kun para mandarle un sms: Querido Leo, como soy más malo que la carne de cabra y mi equipo reparte estopa por un tubo, no he querido ser menos. Es que, como al Madrid le tenemos por imposible (síndrome de Estocolmo hacia los blancos), a ellos ya les hacemos la pelota para que no nos castiguen y nos cebamos con vosotros para mantenerles contentos. Corto y cambio.

No sé si es esto lo que ha escrito, pero debería. Sobre todo, porque su actuación fue paupérrima frente a un equipo alegre que juega a otra cosa. Juega y se divierte. Su fútbol son las flores del jardín, el heno que llena el carro de El Bosco, el sirope de chocolate en los helados italianos, el matasuegras de la Nochevieja. Este Barça es el punto de partida para salir de la crisis y el estrés. A mí me funciona. Son mis únicas alegrías y por eso las recomiendo.
¡Visca el Barça!

El Apartamento

el apartamento 6

Debo de estar volviéndome loco. En el Mundial me gustó mucho más Alemania que España, en ciclismo me gusta mucho más Leipheimer que Contador, en tenis sigo insistiendo en que Nadal no debió ganar su primer Roland Garros porque fue peor que Mariano Puerta. Tengo más, Lorenzo nunca será Rossi, Alguersuari es peor que yo y Alonso no anda muy lejos. En atletismo me quedé en los tiempos de Cacho (no me gusta Casado), porque después de él vino el desierto. No sé quién es Khedira, ni Pedro León ni su hermano, el ciclista. Sí conozco al mejor medio centro defensivo del mundo: Busquets. También sé cuál es el amor del verano: Carbonero-Casillas, Carbonillas. Y la mejor película del mundo: el Apartamento de Billy Wilder. No verla y soportar a estos dos sería demasiado aburrido. Mucho más que este verano donde llevo unos días sin escribir porque no me venía la inspiración. Me ha venido cuando he visto que Extremadura; mi tierra; está de moda gracias a su pantano de Orellana, que sale y todo en Comando Actualidad. También me ha venido cuando veo que Fran Vázquez, para mí mejor que Gasol, por fin va a la Selección. Insisto, debo estar volviéndome loco. Ahora no paro de leer sobre el neoplasticismo de Piet Mondrian y sobre el arte barroco de Roma, esa ciudad-escenario donde invito a que la gente vaya, se siente y se limite a ver el arte, sin palomitas porque no es el cine. Por favor, iros ahora para huir de los periodistas deportivos que no paran de hablar de la edad de oro del deporte español. ¡Infumable! Iros allí, coged fuerzas, olvidar a Mourinho y volver para ver el Barça, que se llevará la Supercopa a mediados de agosto. No sé qué haría yo en esta vida sin mi equipo y sin el cine. No lo sé, la verdad. Como tampoco sé qué pinto yo viviendo en una ciudad (Madrid) llena de bullicio mudo, de ruido inconexo, de mundanal vacío, de vida incomunicada. No tengo amigos, pero no los quiero.
¡Visca el Barça!

WordPress Themes