Relañato+Real Madrid= Penitencia

Esta mezcla explosiva es el castigo que nos ha tocado vivir a todos aquellos que hemos cometido el pecado de estar enganchados al fútbol. Ya pasó la Semana Santa, pero aún quedan los últimos coletazos de martirio que provocan el Real Madrid y Alfredo Relaño. ¿Por qué le llamo Relañato?, pues porque me da la gana llamarle así y porque lo hago en un blog para barcelonistas forofos, donde pongo lo que me apetece, sin más. Así de sencillo; así de divertido. Lo triste sería hacerlo, como hizo ayer nuestro colega, en su editorial del AS, donde tituló: Villarato más Barça = perfección. Sí Villarato, esa palabra que pregona día y noche, esa palabra de la que sigue alardeando por ser su inventor. Un buen día el tipo se levantó, se puso sus pequeños pantalones (no de cintura sino de largos), se lavó la cara, se perfiló la barba y se acordó de que su periódico era imposible que se vendiera hablando únicamente del juego del Madrid. Insisto, dañino para los niños. Entonces, decidió fijarse en el Barça y, como los grandes envidiosos, ahondó más allá del juego, de los goles, del arte. Se fijó en la Federación, en los señores de negro, en Villar. A partir de ahí, nos quiere hacer ver que el Barça gana por los árbitros obviando siempre el juego, probablemente el mejor de Europa.
Ayer, nada más ver el penalti claro de Pepe a Goitom y el gol de Robben tuve la duda de qué pondría hoy en su magnífica editorial. Hoy el colega habla de Villa y su gol al Sporting. ¿A quién le importa ese gol? ¿a él? ¿a su periódico? ¿a Madrid? No lo creo, es más, entiendo que no escriba nada hoy del error arbitral del Bernabéu, porque bastante desgracia tiene el hombre con comerse sus palabras. Una detrás de otra. Es lo que tiene la Semana Santa, que hacemos muchos excesos. Y algunos no deberían.
¡Visca el Barça!










