La Dolce Vita

la_dolce_vita

Este fin de semana he visto una de las películas que tenía en mente desde hace mucho tiempo: La Dolce Vita. La otra que tengo, y que aún no he visto, es Ed Wood.
Fellini resalta en esa obra de arte dos mundos, uno que se ve y otro que se intuye. El primero es el de esa aristocracia italiana de finales de los 50 que hace fiestas clandestinas para esconder todos sus deseos y vergüenzas. Un mundo de derroche, lujuria y orgías. El otro mundo, el verdadero, es el de una sociedad hueca, vacía, infeliz, incomunicada. Así era Italia en esa época. Un país escondido de todo, con deseos tórridos pero sin valentía para llevarlos a cabo. Había collares, coches de lujo y festines pero, detrás de eso, estaba la nada. Creo que esa apariencia existe un poco en la relación entre la sociedad española y ‘La Roja’, y también en todo lo relacionado con el Real Madrid.
Por partes: ahora todo el mundo es de España, porque en el fondo la sociedad está demasiado aburrida con tanto paro y se tiene que agarrar a algo. No lo sienten, pero no se atreven a decirlo. Yo sí, me importa un pimiento. Es más, si se enfrenta a Argentina me gustaría que fuera una marioneta en manos de Messi.
Lo del Madrid es otra historia, es otro tipo de falsedad. Es un club lujoso y simple a la vez. Está cubierto de oro, pero no tiene cimientos para soportar semejante alarde de opulencia. Da la sensación que prende de un hilo y que, si se rompe, se cae al vacío. Algo de esto le sucedió a Steiner, el amigo de Mastroiani en la peli. El polo opuesto es el blaugrana.
¡Visca el Barça!



Sin Comentarios

Aún no hay comentarios.

Suscripción RSS a los comentarios de esta entrada. TrackBack URI

Dejar un comentario

WordPress Themes