Perea

Perea es un apellido que genera mucha controversia. Si lo escuchan las niñas les viene la palabra Fran antecediéndolo, cosa que no sucede si lo escuchan los aficionados del Atlético. A ellos les vienen las palabras pesadilla, Luis, Amaranto, cantarín, paketillo, temeridad. A mi me viene una mezcla de los dos, porque ambos cantan y, además, lo hacen igual de mal. Es más, podría decirse que también actúan y que no son Al Pacino y Gregory Peck precisamente. Uno intenta camelarse a la guapa utilizando su instinto ‘Serrano’; el otro cada domingo imita a la mujer barbuda de los circos. Esa a la que tiran tomates cuando no gusta la actuación. Aún así no descarto que el partido se lleven los rojiblancos, unos pobres cuya única aspiración cada año es hacer daño al Madrid y siempre terminan haciéndoselo al Barça. Son unos genios, igual un día pintan una obra de arte que otro se cortan una oreja. Van Gogh existe.
¡Visca el Barça!










