Zorrilla es un guate

pucela-estadio

Este sábado madrugaré porque voy a comer a Medina del Campo, donde está el gran Castillo de La Mota. Tras la comilona tiraré millas a Pucela, donde juega mi Barça a las ocho de la tarde. Conozco Valladolid y no me gusta nada, como tampoco su estadio de Zorrilla, un guate más pequeño que el de introducir las canicas. El año pasado también vi ese partido, resuelto con un gol de Eto’o, y comprendí que el Valladolid no tiene afición. Tres cuartas partes del estadio (esos son tres o cuatro mil espectadores) tenía banderas blaugranas. Este año, tras ganar seis títulos, creo que jugaremos en casa. Espero una victoria contundente, como también espero que marque ya Ibrahimovic, que últimamente la veo más atascado y romo arriba que Raúl González, que ha quedado ya para llevarle el agua a Marcelo cuando éste se canse y acuda a la banda. Eso es como vestir santos. Cosas de la vida, que es muy pendular.
¡Visca el Barça!

WordPress Themes