Pato a la naranja

Anoche, a eso de las 20.30 horas, estaba un poco deprimido porque el Barça ha perdido duende y porque llovía mucho en Madrid. No me gustan estos días, pero siempre encuentro una motivación especial en la comida. Primero estuve viendo el Chelsea-Atlético de Madrid, un castigo divino que me ha tocado vivir en la vida. Lo hago con gusto, porque me gusta el fútbol y acompaño a una personal especial. No perdía detalle, sin embargo, de lo que sucedía en La Castellana, donde jugaba el Madrid contra el Inserso. El tanto de Lampard nos mandó del bar a casa en una caminata expres para no mojarnos la cabezota. Ya en casita, me dio tiempo a comprobar la belleza de las canas, los cochinos que no cogió Iker en los pasillos, la farsa de Kaká o Benzemá y la pegada de Pato. Ahí tuve una iluminación que comentaré esta noche en casa: Quiero probar el pato a la naranja. Tiene buena pinta y, si se lo comieron 80.000 almas en el Bernabéu, no quiero ser menos. De todas formas, siempre quedará Drenthe…
¡Visca el Barça!
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1 comentario
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By Cochino de los pasillos, 22 Octubre 2009 @ 4:17 am
A final de temporada veremos dónde está el Milán y dónde el Madrid.
PD: A la naranja no lo he hecho nunca, pero yo hago un pato a la frambuesa que es para correrse.