La hinchada argentina

Madrugar es un coñazo, eso es evidente. La cosa se agrava cuando llegas al curro con mucho sueño y se te ocurre consultar la prensa argentina para comprobar que cuestiona la titularidad de Messi en beneficio de Palermo, el gran favorito de la afición.
Sin faltar el respeto, pero pienso que la hinchada argentina está completamente ciega, una desgracia. Martín Palermo es un tipo con troncos en lugar de pies que no golpea al balón, sino que lo lastima. A él se le tiene como héroe, porque nació, creció y se forjó futbolísticamente (si se puede considerar así) en el país. No emigró joven porque era penoso y, cuando lo hizo, fue para ser suplente en el Villarreal, Betis y Alavés. Messi, por su parte, tiene en contra a todo el país, que aún no le perdona que lo abandonara para poner rumbo a Barcelona. Lo que no saben esos ilusos es que, de quedarse allí, mediría ahora menos que Marianico el Corto y estaría tirando piedras a una lata en algún potrero. Pero claro, cómo lo van a saber si ven menos que Pepe Leche. Me encantaría que fueran al Mundial y que lo hicieran con Palermo como titular. La imagen que pueden dar Maradona y los suyos puede ser gore. Puro sadomaso.
¡Visca el Barça!










