Palometa

palometa

Hoy probaré por vez primera la Palometa, aunque viendo como es en realidad se me han quitado un pelín las ganas. Su mala pinta, cuando está cruda, no supera sin embargo al Atlético de Madrid o a su vecino de La Castellana. Los rojiblancos caminan por la Liga con metástasis, con sombras, con pena y sin estadio. Es un conjunto que nació en una rotonda (Pirámides) y morirá con una peineta. Más miga tiene el Madrid, donde ahora resulta que no vale nadie. Ojalá jueguen allí muchos años Raúl, con la velocidad de tortuga, y Guti, con sus ademanes y niñerías de patio de colegio. Ellos son los que más daño hacen al Madrid. Uno porque imprime al juego una velocidad de mastodonte y el otro porque se dedica a mostrar sus tatuajes y peinarse mientras juega. A veces, incluso, hasta da pases para atrás. A años luz se encuentra el Barça, que este sábado se manducará al Osasuna de un señor que no soportó la presión de entrenar al Madrid. Abandonó el barco antes de zarpar en dos ocasiones, quizás porque su altura no era La Castellana, quizás sus miras no pasen de Los San Fermines o la Calle Estafeta. Quizás, teniendo en cuenta a estos clubes, hasta me guste la palometa. Luego os lo diré que ahora tengo prisa.
¡Visca el Barça!

Pulpo a la gallega

pulpo

Como tengo poco tiempo para escribir y me está entrando un poco de hambre, os anticipo mi cena de mañana. Un maravilloso pulpo a la gallega con un par de botellas de vino blanco y algunas gulas que me traje del pueblo el pasado fin de semana. Lo haré como pequeño homenaje a otra Liga más que vamos a ganar, además de la Copa, Mundialito y, si me apuran, la Champions. El Madrid del triplete genera menos confianza que Paco Camps en Emidido Tucci, así que por ahí no hay problema. En Copa está Sevilla, con su color especial y aroma de eterno segundón, o el Atlético, un equipo que convierte a príncipes en ranas. Luego está el Mundialito, donde jugaremos con equipos amateurs con menos glamour que Leticia Sabater presentando 59 segundos, y por último está la Champions en le Bernabéu. Es el torneo más difícil de todos y respeto a los dos rivales máximo que nos encontraremos: Chelsea y Arsenal. Los ‘gunner’, una piedra preciosa del fútbol, caerán una año más con la guardería y con un Fábregas teniendo sueños mojados con Rosell y el Barça. Por su parte, el Chelsea nunca podrá ganar este torneo si continúan en sus filas tipos como Belletti, cabra loca sin fútbol, y Deco, que un día fue escudero de Ronaldinho y ahora no tapa ni el cesto de la ropa. Espero que estéis de acuerdo con el análisis que hago de nuestros rivales. Coherencia pura.
¡Visca el Barça!

La hoguera de las vanidades

florentino

Dice Manuel Cobo, vicealcalde de Madrid, en una entrevista concedida a El País que Esperanza Aguirre no es liberal (aunque lo presuma) y que Telemadrid no es una televisión plural. Tampoco Onda Madrid, digo yo, pero eso lo ve un ciego y lo escucha un sordo, como Gene Wilder y Richard Pryor. Por cierto, recomiendo No me chilles que no te veo. Magnífica.
A lo que iba. Anoche, mientras las vanidades madridistas estaban ardiendo en Alcorcón (AlcorBRONX para los amigos) me contaron que, desde Onda Madrid, no se criticaba mucho al Madrid sino que se resaltaba el gran partido del Alcorcón. Me parece justo, porque también es otro equipo de la comunidad garbancera pero, no poner a parir al equipo diseñado por el constructor, al que llaman genio, es una ofensa para todos los oyentes de esa emisora. Probablemente reciban órdenes de que al Madrid no hay que tocarle, pero ya me encargo yo de hacerlo porque aquí, como no me pagan un céntimo por escribir esto, no estoy maniatado por ningún lado. La imagen dada por el Real Madrid anoche en el Estadio Municipal de Santo Domingo es la de un conjunto dirigido por Bruce Willis en El Sexto Sentido (un fantasma), presidido por un ladrillero con gusto por la purpurina y que cuenta con un grupo de directivos que cobran un pastizal a cambio de vestir trajes y gastar gomina. La duda es si llevan calzones. Este es el Madrid que iba a ganar el triplete. Un grupo de palurdos, con menos fútbol que Jon Pérez Bolo o Tomás Reñones, que amenazaban con finiquitar el momento dulce blaugrana.
¡Visca el Barça!

La mujer barbuda

salma

El duro día laboral de ayer acabó genial, porque cené una ensalada césar con queso de mi pueblo e hice varias tapas de salmón y carne con manteca y pimienta. Lo complementé viendo un par de capítulos de Perdidos. Justo antes, cuando estaba en el Mercadona haciendo la pertinente compra semanal, me dijo mi acompañante, más atlética que Lázaro Albarracín o Loquillo, que la reunión entre los capitanes y el Frente no era para tanto, que no había que darle más vueltas. Ahí radica el problema del Atlético, lo más parecido a la mujer barbuda. Nadie distingue ya entre lo lícito y lo ilógico, entre la salud y la enfermedad, la alegría o la depresión. El Atlético de Madrid, al que tengo estima, es un equipo repleto de gigantes, cabezudos, monos de feria, ex futbolistas (Antonio López), cantantes (De Gea), chaqueteros (Reyes) o gente sin calzoncillos. Apuesto que allí, si estuviera currando Salma Hayek, su tez se llenaría de barba.
Y pensar que, a principios de temporada, me decían que este año le disputarían la Liga al Barça… Por favor, soy creyente, y no quiero que al gitano lo metan en el saco de los dioses. Sería como comparar a Al Pacino con Hugo Silva, al mítico Waldorf Astoria de Esencia de Mujer (va por ti Juanisma) con el Albergue juvenil Valle del Kas, ir de cañas por el rastro con rodear los socavones, andamios y grietas que inundan La Castellana. Allí, en algún lugar de Madrizzzzz, ese lugar que siempre vivirá de corazonadas.
¡Visca el Barça!

Zaragoza existe

zaragoza

Teniendo en cuenta el rendimiento que dio el conjunto maño en el Camp Nou, los guiris que no conozcan España igual se piensan que la ciudad que acoge a este equipo podría ser perfectamente Teruel, Jaraíz de la Vera, Mengabril, Barcarrota (pueblo de Fran, Gran Hermano 2) o San Vicente de la Barquera. Llegaron, vieron y se marcharon con un set a cero, gracias al poder africano de Keita o la finura de Ibra. En frente estaba el conjunto de Marcelino, un entrenador que abandonó el Racing porque, según sus palabras, tenía miedo a no hacerlo igual que en su primer año. Eso tiene nombre: cagalera crónica. Ahora, tirando de chulería, lo está haciendo genial consiguiendo que sus partidos de fútbol se conviertan en puros raquetazos, ‘aces’ variados y restos ganadores. Hizo un juego gracias a Jorge López, porque Arizmendi tiene menos clase que los pies de un gitano. Atrás tenía a Paco Tragón (Pavón, para los amigos) y Carrizo, que llegó con hambre y jugó con manteca en las manos. Aún así, sigo queriendo visitar Zaragoza porque no la conozco. Eso sí, espero que exista.
¡Visca el Barça!

La Pilarica

pilarica

Antes de nada quiero hacer recopilación de la sarta de mentiras dichas por el Grupo PRISA sobre el circo y/o Atlético de Madrid. Antonio Ruiz, de profesión desinformador, dijo tras el partido del Chelsea que la cadena SER adelantaba que Abel se sentaría en el banquillo contra el Mallorca pasara lo que pasara. Ayer el AS confirmó que Michael Laudrup sería el nuevo técnico colchonero y, como el danés se negó, dijo Paco Jo en SER Deportivo que confirmaban que Pitarch buscaría un nuevo entrenador, pero ya era seguro que Abel se sentaba en el Calderón el sábado. Pues bien, organizo la historia: Abel acaba de ser despedido, Spalletti ha rechazado la oferta porque quería más pasta, Quique Sánchez Flores es el nuevo entrenador y el partido contra el Mallorca lo dirigirá Santi Denia. Yo, sinceramente, me alegro que haya sido Quique que, tras fracasar en el Valencia y hacer el ridículo en el Benfica, al menos hace algo bueno dejando una plaza vacante para los periodistas deportivos. El tío, en lugar de entrenar, se dedicaba a ir de radio en radio y escribir en varios sitios. Una pena. También sonaron Víctor Fernández, el tío que aburre a las ovejas con su discurso, o Luis Aragonés, que su avidez por el dinero es crónica. Al menos Aragonés dejó de entrenar hace poco, pero lo de Víctor ya es patético. Creo que el último partido que dirigió coincidió con el rodaje de la primera película de Andrés Pajares.
Tras el lamentable bochorno acontecido en la glorieta de Pirámides, me centraré en las penurias que pasarán todos aquellos que se acerquen a La Pilarica a rezarle para que el Zaragoza gane al Barça. Ojo, porque los maños llegan con Gabi y Arizmendi, dos tuercebotas que, cuando no juegan, el ayuntamiento los contrata para custodiar a la Virgen. Bendito sea Dios.
¡Visca el Barça!

Pato a la naranja

pato

Anoche, a eso de las 20.30 horas, estaba un poco deprimido porque el Barça ha perdido duende y porque llovía mucho en Madrid. No me gustan estos días, pero siempre encuentro una motivación especial en la comida. Primero estuve viendo el Chelsea-Atlético de Madrid, un castigo divino que me ha tocado vivir en la vida. Lo hago con gusto, porque me gusta el fútbol y acompaño a una personal especial. No perdía detalle, sin embargo, de lo que sucedía en La Castellana, donde jugaba el Madrid contra el Inserso. El tanto de Lampard nos mandó del bar a casa en una caminata expres para no mojarnos la cabezota. Ya en casita, me dio tiempo a comprobar la belleza de las canas, los cochinos que no cogió Iker en los pasillos, la farsa de Kaká o Benzemá y la pegada de Pato. Ahí tuve una iluminación que comentaré esta noche en casa: Quiero probar el pato a la naranja. Tiene buena pinta y, si se lo comieron 80.000 almas en el Bernabéu, no quiero ser menos. De todas formas, siempre quedará Drenthe…
¡Visca el Barça!

Lo que el viento se llevó

lo-que-el-viento

El viento ideado por Víctor Fleming arrasó con Clark Gable y Vivien Leigh, pero también parece que está devastando el juego del Barça, al que ayer le detecté Alzheimer. Esta enfermedad neurodegenerativa, que consiste en la pérdida progresiva de la memoria, puede ser buena o mala, según se mire. Si tu pasado fue pésimo, te viene bien para olvidar los problemas y empezar una vida nueva, pero a los culés les ocurre lo contrario: han pasado de provocar gusto a sus aficionados a dar vergüenza ajena, pena, asco. El Barça ha pasado de comer cochifrito a bocata de panceta revenida, similar a los pinchos de Bilbao. Ha pasado de vivir en un palacete a pasar frío debajo del Puente de Vallecas. El equipo no dio ni tres pases seguidos, pero lo chicos lo intentaban como si fueran los pollos sin cabeza que se sirven en el Kentucky Fried Chiken. Messi, con el corte de pelo malísimo, es un tipo sin recursos que no recuerda que, alguna vez, fue futbolista. Nunca tuvo pierna derecha, pero es que su izquierda está llena de estiércol. Por su parte Xavi, destacado otrora por su velocidad mental para leer la jugada, está en condiciones de participar en una carrera de caracoles. Allí también estaría Márquez, con su rodilla en la mano sujetada por Heidi Michel. Este tipo tiene calidad, pero en defensa, con su contundencia y velocidad, hace bueno a Pablo y Perea. Por último está el gran Andrés, que un día marcó un gol al Chelsea. Ya no se acuerda, porque sigue convaleciente de sus molestias arrastradas en verano, pero aún así siempre le defenderá Joserra. Espero que ya haya pasado el sarampión porque, si no, le tenemos de baja tres años. Una pena que el viento dinamite a mi equipo y no se lleve a Maradona 100 metros lejos de los campos de fútbol.
¡Visca el Barça!

Desde Rusia con humor

rusia

Hoy juega en el Camp Nou, contra el Barça, un equipo ruso más desconocido que el Puerta Bonita, el Daganzo, el Villaverde Alto o el Galapagar. Dicen, los que saben, que ganó la Súper Liga rusa, que consiste en hacer la O con un canuto y meter un balón en el centro. Para el ganador hay un chupito de vodka posterior. ¡Qué bonito! Tonterías al margen, Rusia, que no la conozco, me recuerda a esa mítica peli de Bond, siempre acompañado con su dama despampanante. El galán inteligente y la buenorra ignorante y corta, eso sí que es amor. A todo esto, a lo que iba, el Rubin Kazán llega con César Navas, de profesión ‘zumbador’ de balones. Un tío con menos clase de Javier Villarroya, un chaval que vive a 800 kilómetros de Moscú, en un pueblo de 30.000 habitantes que se llama Kazán. No me extraña que por allí ande El Lobo con su nuevo rostro, tampoco que viva Ruíz Mateos. Estos son los colegas que quieren ganar hoy al equipo de Guardiola y Zapatero. No me digáis que no es gracioso el asunto.
¡Visca el Barça!

Iniesta

iniesta

Este sábado me pasó lo que hacía tiempo que no sucedía. Me senté a ver el Barça tras digerir unas cuantas chuletillas de cordero con una botella de lambrusco fresquita y me entró sueño, mucho sueño. No por la comilona, sino por el juego insulso de los de Guardiola. El Barça aburrió hasta a las mantas y a los peces que tengo en mi acuario. Me recordó a esa tía/o buena/o que, de repente, le han puesto gafas de culo de botella y se le ha ido el físico de las manos. Por primera vez en mucho tiempo vi que nos dominaba un equipo dirigido por Banega, que hace un año, en el Atlético, no valía ni para limpiar los vestuarios del Cerro del Espino. Pues sí, así sucedió y hay varios culpables. Messi ha pasado de ser el mejor jugador del mundo a ser más previsible que comer palomitas en el cine, Xavi ha pasado de mover el equipo a la velocidad de la luz a tener los cables pelados, e Iniesta… qué decir de Iniesta. Es tan bueno como blando, por eso fue probablemente la inspiración de Dalí para hacer sus relojes. A este tío le duran las diarreas, meses, y distensiones musculares, años. He oído que le miman en el club, que incluso se plantea poner a un tío a su servicio las 24 horas por si le duele la cabeza a las cinco de la madrugada y tiene que acudir a la farmacia de guardia. Ya va siendo hora que espabilen, que aceleren el juego y que se dejen de tonterías. No me da pena ninguno, porque los tomates sólo los conocen en la ensalada y la cabeza la tienen para ponerse la gorra. Nada más. Mi obligación, como aficionado, es apretarles en lo único que saben hacer.
¡Visca el Barça!

WordPress Themes