Papi Berlusconi

No paro de leer que Cristiano Ronaldo le disputará el próximo Balón de Oro a Messi y que todo dependerá de lo que suceda de aquí hasta diciembre. Me río, la verdad. Semejante osadía, teniendo en cuenta los precedentes más cercanos en la Champions, es como comparar a Berlusconi con dios. Aunque, bueno, tengo amigos que quieren ser como Berlusconi, al que llaman papi sus ‘velinas’, está divorciado, se quedó calvo con treinta años y desde hace mucho se rumorea que paga hasta por susurrar al oído a una dama. ¡Menudo partido de tío! Lástima que aún haya gente que le venere y le compare con dios.
Cristiano, desde mi punto de vista, tiene menos opciones de levantar el Balón dorado que ‘Il Cavaliere’ consiga pronunciar un discurso coherente, sin mentiras ni calumnias. Sin inventarse leyes para que le protejan, sin ponerse conservantes y colorantes. Pues aún así, cada mañana los periódicos te roban un euro para venderte la moto de que CR9 tiene opciones y de que su juego es como una moto que va por una autopista devorando kilómetros y viendo pasar, en infinidad de ocasiones, al Toro de Osborne. No se lo van a dar, aunque a mí me gustaría verle otra vez allí, en esa gala con su crucifijo de medio metro, saliva de vaca en la cabeza, pendientes de Camarón y pantacas prietos al estilo Tony Manero en Fiebre del Sábado Noche. Un Travolta de la vida.
¡Visca el Barça!










