Pincho de morcilla

Ahora resulta que por dar mi opinión, sin insultar en ningún momento a nadie, me llaman subnormal, primitivo y un millón de cosas más. Me quieren decir qué es y qué no es elegante. Quiero decir a todos los que me ponen así que les perdono, porque probablemente no conocen esta palabra ni saben para qué sirven los blogs… mucho menos que todos tenemos derecho a opinar. A este paso no me va a gustar ni el pincho de morcilla con huevo de codorniz, pero de todas formas agradezco todas las críticas ‘constructivas’ que me ponen los hinchas del Athletic. A McManaman le diré que no me parece ofensivo que alguien diga que el Camp Nou es feo y cutre. Es más, no le daría importancia. Por cierto, no te vi aparecer cuando hacía referencia a la nariz de Begiristain y la barriga de Laporta. ¡Pájaro!
Y en medio de este temporal, ayer jugó mi Barça ante un City que juega peor que el Daganzo. Cierto que se llevó el partido y el Gamper, pero este Barça tiene muy buena pinta con su cantera y con Ibrahimovic, esa especie de fauno, un híbrido con fortaleza, calidad, competitividad y magia. Ah! Espero que ahora no me escriba ningún familiar de Ibrahimovic por decirle fauno, que el personal está un poco sensible.
¡Visca el Barça!










