El color del dinero

El dinero, que cambia de color según quien lo mire, tiene el valor que tú le quieras dar. Ni más ni menos. Eto’o le da mucho, probablemente porque no hace ni diez años que huía de los leones en la selva africana. Ahora no ha tenido bastante con los 50 millones que le pagaba el Inter en cinco temporadas, sino que además quería cinco ‘kilos’ más como prima porque, según su representante, el Barça era quien había escogido equipo por él cuando aún le quedaba un año de contrato. A punto ha estado de estropear una operación en la que hemos comprado ilusión (Ibrahimovic) a golpe de talonario, de caviar, de nécoras, langosta y ostras.
Por fin le robamos al Inter a su mejor jugador y le devolvemos lo que nos hicieron con Luis Suárez y Ronaldo, que se marcharon a Italia cuando eran dos cracks mundiales.
Además, como estaba ya preparado para meterle cera a Laporta si la cosa no se hacía, he decidido metérsela igual. Definitivamente ya sé que nuestro presi está gordo por las palabras que se come. Para empezar, esto es una operación similar a la de Cristiano Ronaldo, que él tanto criticó. Lo peor es que la anunció el jueves pasado y se hará una semana después tras estar al borde de la ruptura. Quien hace público esta operación sin esperar a que Eto’o se pronuncie en el asunto es como el boxeador que, cuando le pegan, pone la otra mejilla para que lo sigan haciendo. Así comenzó el declive de Poli Díaz, que ahora se arrastra en Vallecas, o el de Javier Castillejo, que tuvo que ir a Supervivientes a sacar pelas. Ya lo avisó Scorsese con Tom Cruise y Paul Newman. Laporta debe tomar nota.
¡Visca el Barça!











