Dios los crea y ellos se juntan

Me incluyo en el grupo de creyentes de Dios aunque no de la Iglesia, esa secta que predica austeridad y humildad mientras ella se reviste de oro y púrpura con el crucifijo en una mano y el vaso de vino en la otra. Pues bien, cuando dios creó a los humanos no hizo falta que contratara un relaciones públicas para que hicieran amistades, porque sabía perfectamente que nosotros mismos haríamos nuestros grupetes y uniríamos lazos con aquéllos con los que nos identificamos. Los prepotentes y arrogantes con los de su mismo rango: de ahí la unión de Floren con CR9, que casualmente siempre fue del Madrid. Los tontos con los tontos: ahí entro yo, que llevo dos días llevándome el coche al trabajo por obligación y ahora (en pleno julio) hay más coches por la M30 que los días de colegio en invierno. Ahora todo el mundo coge el coche pensando que no va ninguno circulando. Imagínate la que se monta en la carretera cuando dos millones de personas piensan así, que el otro no conducirá. No hay más motivo que este, lo aseguro, para llegar cabreado al trabajo.
En último lugar están los torpes, porque no se les puede llamar otra cosa. Ahí aparecen de la mano Laporta, Sala i Marti y Magda Oranich, una directiva del Barça que desea públicamente que fracasen los fichajes del Madrid. Laporta dijo que Florentino inflaba el mercado y el ‘chaquetas’ que Cristiano debería vender muchas camisetas para amortizar el fichaje. Esos tres se encargan de hacer propaganda del Madrid, pero los pobres no se dan cuenta y bastante tienen con lo suyo. Dios los crió y ellos mismos se encargaron de hacer el resto. Alguien debería hablar con estos tipos, porque yo soy consciente de que la tontura existe.
¡Visca el Barça!











