Las velinas de Florentino

Si Berlusconi y Florentino no se conocen habría que presentarles. Cuando quedaran podrían debatir sobre los términos prepotencia, personalidad, egocentrismo, marketing y velinas. ‘Il Cavaliere’ intentó incluir a estas chicas del mundo del espectáculo como candidatas a ‘eurodiputadas’ y Florentino ha conseguido traerlas (Kaká, Benzemá y Cristiano Ronaldo) como grandes iconos mediáticos que venden chicles, caramelos, camisetas, aseguran contratos publicitarios y acaparan todas las televisiones, incluso el canal Meteo. “Todos han nacido para jugar en el Real Madrid”, diría el bueno de Florentino, que siempre ficha capitanes de barco y se olvida de los ‘remeros’, esos que hacen el trabajo sucio, currantes, que compensan el navío y fortalecen el equipo en todas sus líneas. Pero de eso no entiende Florentino, un tipo que se cree el inventor del fútbol, el César del mundo, el Berlusconi de Italia. A unos tipos que tienen ‘velinas’ sumisas bajo su falda es imposible quitarles la nubosidad de la vista, como también es imposible que los gallos vivan en el mismo gallinero sin picotearse. Les pasa a las italianas, que se pelean entre ellas por visitar una mansión sarda donde se reparten contratos a cambio de enseñar las tetas a los compatriotas de Bejbl, así de triste, así de divertido. ¿Cómo no le iba a suceder a los dos últimos Balones de Oro, siempre acostumbrados a monopolizar elogios? El castigo que recibirán se magnificará más cuando en la Ciudad Condal se reviva el éxito que te asegura tener un bloque ya consagrado. Un equipo sin velinas flipadas con las fuentes de chocolate y con un exquisito fondo de armario: desde calcetines… hasta chupa de cuero. Todo cuenta.
¡Visca el Barça!











