La dupla de Roma, Marbella y Venezuela

Queda menos para el gran día (27-M) y reconozco que ya empiezo a sentir ese cosquilleo por el estómago. Una mezcla de nervios, ilusión y felicidad. Estar en Roma ya es muy grande, pero ganar sería increíble.
Ahora estoy contento por el ‘Doblete’, pero la felicidad absoluta sólo la tendría si levantamos la ‘orejona’. Estar allí, acaparando todos los focos deportivos posibles, es ilusionante, pero me preocupan un par de detalles importantes: el Manchester United y la presencia de Iniesta y Henry, una dupla capital en el devenir del partido. Sin ellos la banda izquierda quedaría huérfana de cabezas pensantes (Andrés) y bailarines de alta escuela, de Nureyevs del fútbol (Titi). La presencia de estos individuos ha sido determinante en la consecución de los títulos. Su compenetración es sencillamente perfecta, casi tanto como la de Carlos Baute y Marta Sánchez en los escenarios de Marbella o Venezuela. Es extraño, porque no es la mejor canción del mundo, pero es de las que más me apetece escuchar cuando salgo de fiesta y tomo algunas copillas. No me gusta, pero me anima y estoy seguro que a vosotros, aunque no lo reconozcáis, os pasa lo mismo. No hace falta que lo digáis, tampoco que reconozcáis (vascos, madridistas, periquitos sin cabeza…) que estáis disfrutando con el conjunto blaugrana. Podéis seguir mirando, aunque hay algún vasco por ahí que le falta algo de visión. ¿La razón? Ver en el Athletic oro, cuando sólo está lleno de barro.
¡Visca el Barça!










