Valladolid

Lo que no sabía es que poniendo esta mañana la palabra Valladolid en el buscador de imágenes de Google me iban a mostrar ésta. Pero bueno, reconozco que me gusta y os la enseño para ilustraros el lugar que visitaré este fin de semana. Comenzaré la ruta en Tordesillas, este mismo viernes, y acabaré mañana en el Estadio José Zorrilla de Valladolid cantando un hipotético alirón del Barça. Entre medias habrá mucho arte, buenos atracones de comida a base de chuletas de lechal, varias botellas de vino y relax, mucho relax. Todo el necesario mientras me preparo para la goleada que les meteremos a los pobres vallisoletanos. Les dejaremos helados allí, a orillas del Pisuerga, el río del que tanto hablan los pesados.
No estará Pedro León, su mejor jugador, y en su lugar meten a Víctor, que bien podría jugar con bastón, boina, camisa de franela y pantalones de pana verdes. Le espera al pobre la petanca, pero él se resiste a aceptarlo. ¡Cosas de la vejez! Algo de lo que saben también García Calvo y Marcos. Del rival, ¿qué queréis ya que os diga de él? Si llevo toda la temporada haciéndolo. Pues el rival hará rotaciones, como también las hacen los trasatlánticos o las grandes multinacionales americanas. Un suplente blaugrana es mejor que todos los del Valladolid juntos. Así son las cosas, simplemente hay que asumirlas, aunque a veces resulte un poco duro. Venga muchachos, que sólo aspiráis a que no os metan seis como en la ida. Un consejo: no pongáis a porteros con agujeros por todo el cuerpo.
¡Visca el Barça!











