La Bacanal

Lástima que el mejor lateral derecho del mundo, Daniel Alves, sea titular esta madrugada con Brasil en su partido contra Perú. Una pena, porque el gran Dunga siempre prefería a Maicon, pero éste estará lesionado todo lo que resta de temporada. Digo lástima, porque no quiero que sea partícipe de las fiestas, mezcladas con comilonas y lujurias en todos los sentidos de la palabra, que lleva protagonizando desde hace tiempo la ‘canarinha’. Estas bacanales, al estilo de Los Borgia, desconozco si las llevan a cabo fuera de los campos de fútbol, pero donde puedo afirmar que sí es en los partidos, donde los rizos de Ronaldinho me recuerdan a los racimos de uvas que cuelgan del dios del vino: Baco. ¡Bendita la hora que se fue de Barcelona! Perdieron los bares, pero ganó la tranquilidad y el sentido común. Ahora el ‘gaucho’ es un futbolista descatalogado, más acabado que la Falange de Hornachos, un pequeño pueblo pacense. En realidad me alegra verle jugar, sobre todo cuando lo hace junto a Robinho y Adriano. Forman la santísima trinidad del fútbol actual, porque sus seguidores ya incluso les rezan. Lo hacen para que no destrocen más la imagen de la ‘pentacampeona’ del mundo, una Selección que sirvió como modelo a Nicolás Poussin en su maravilloso cuadro donde representa los vicios del ser humano. No metió a Carlos Dunga, su entrenador, porque el hombre bastante tiene ya con seguir diseñando sus camisas playeras.

Espero, por el bien de los culés, que nuestro gran Alves (se lo robamos al Real Madrid) no caiga en ninguna de las tentaciones.
¡Visca el Barça!











