Fiordos noruegos

fiordo11

Es lo que tiene la crisis, que a mí me da por imaginarme lugares para desconectar para no levantarme escuchando la palabra recesión y acostarme oyendo desempleo. Los más pesimistas lo ven todo negro, pero los que encontramos mucho sentido a esta vida nos agarramos a ese dicho de “la crisis agudiza el ingenio”. A mí se me ocurren dos opciones para desconectar de este mundo controlado por Obama, estafado por Madoff, engañado por Ramón Calderón y cada vez más reacio a la Iglesia:

1. Viajar a los maravillosos fiordos noruegos. Una pasada, porque nunca la naturaleza fue capaz de convertirse en monumento sin la mano del hombre. Es curioso ver el resultado de la inmersión de un valle por un glaciar cuaternario.

2. Ver al Barça de Guardiola, que busca la belleza estética, sublime, impoluta. No vale ganar si no se juega bien. No importa el chuletón si no se acompaña de un buen vino tinto ‘Marqués de Cáceres’, no hay sentido si ligas una noche y al menos no le pides el teléfono a la chica/o, no hay película sin palomitas ni coca-cola, no hay fiesta sin cubatas, no hay Gregory Peck sin Audrey Hepburn, no hay un Bernini sin Borromini, no hay un amor sin sexo, no hay películas erótico-festivas sin grupo de adolescentes encantados con sus no diálogos, no hay magia sin truco, no hay Roma sin Coliseo, no hay Extremadura sin jamones ni calderetas de cordero, no hay Venecia sin canales, no hay Lisboa sin fado, no hay Santiago sin peregrinos, no hay Dalí sin Gala, Lorca o Buñuel, no hay injertos de pelo sin Berlusconi, no hay partidos sin cervezas, no hay Almodóvar sin Penélope, no hay mafia sin Padrino, no hay Versalles sin jardines, ni Barça sin estilo. Van directamente ligados. No se concibe uno sin el otro, para bien o para mal. ¡Y eso no es fácil en el mundo del fútbol!

¡Visca el Barça!

WordPress Themes