Pollo con guacamole

Tengo mi casa llena de aguacates, un alimento perfecto como sustituto natural vegetariano de las proteínas contenidas en carne, huevo, queso o diversas aves de corral. Anoche, tras el impresionante ‘chorreo’ del Barça al Almería, se me pasó por la cabeza contactar con el ‘manito’ Hugo Sánchez para preguntarle por una receta mexicana que me encanta: salsa de guacamole. Yo tenía ya el pollo preparado en taquitos finos y pensaba que Huguito me daría algún secreto picante que le enseñaron en su país, pero finalmente me dio pena llamarle. Pensé que estaría agotado tras una semana tan dura donde, en lugar de preparar el partido, estuvo enseñando a Negredo a emular sus chilenas y ‘jodiendo’ las quinielas a los apostantes: “Yo no estaría seguro en apostar por el Barça”, dijo el mexicano en varios medios. ¡Muy bien Hugo! Tras el favor que nos hicisteis, ya estás más cerca de entrenar al Madrid, tu gran sueño.
Una cosa tengo clara, se ve que incidiste en el remate, porque no recuerdo un tiro entre los tres palos del Almería, que dio una imagen patética y eso que en la grada estaba Unai Emery, el inventor de este equipo. El tío, después de no hacer bien su trabajo en Valencia la noche del sábado, se piró a Almería para beberse unos vinitos con canapés en el Estadio Juegos Mediterráneos. Desconozco si los pizcolabis eran nachos con salsa guacamole hecha por Hugo. Si es así, el que se los merendó poniéndose fino fue Bojan, una buena noticia para el fútbol. Una sonrisa para mi equipo. La moraleja del partido fue clara: los que saben entrenar a los banquillos (Guardiola) y los cocineros a la cocina.
¡Visca el Barça!










