El cobrador del frac

Hoy estoy contento e indignado a partes iguales. Mi alegría se debe a que, por fin, el mejor equipo del mundo desglosó su gran repertorio futbolístico y le pudo meter diez chicharros al Athletic, que más que un león parecía un conejo de indias. ¡Criaturilla! El Barça derrochó todo su arte, más incluso que la contenida en el Museo del Prado. Lo dicho, me alegré bastante mientras lo veía solito en mi pequeño estudio.
La indignación me la provocaba el transistor primero y el amplio resumen de media hora que me puso la tele después. Hablo del derbi, evidentemente. Si yo fuera periodista y me hubiese tocado hacer la crónica de ese partido hubiera titulado algo así como: ‘La justicia no pudo con los morosos’. Supongo que sabéis quién es cada uno.
El asunto tiene gracia. Desde que empezó la temporada no hago más que leer en la prensa deportiva que si el Barça es el gran favorecido por los árbitros, que si Laporta es amigo de Villar, que si Villarato para arriba, Villarato para abajo. ¡Va por ti Relaño, que te vanaglorias de haberte inventado la palabrita de las narices! Pues te voy a decir lo que haría si tuviera tu poder. Contrataría al mítico cobrador del frac para seguir a todos los protagonistas del gran hurto de la jornada:
- Sergio Ramos: penalti claro a Agüero y juego peligroso no señalado en el área por entrar en plancha. Agüero hizo polvo tu melena, macho.
- Fernández Borbalán (árbitro): Consintió goles ilegales, fueras de juego, rojas, penaltis no señalados. ¡Menuda marioneta! Se lo tragó todo, desde el cocido madrileño del mediodía hasta el bocata de chorizo del descanso. Desconozco si hizo bien la digestión.
- Huntelaar: Gol en claro fuera de juego.
- Míchel Salgado: Su entrada al ‘Kun’ en el centro del campo me recuerda a las escenas de Dexter, que estuvo en España hace poco. Igual fue a verle para aprender un poco de su serie. El ‘Malulo’ directamente se debería dedicar a sus asuntos de la construcción con su colega Karpin. El fútbol, si es que alguna vez supo lo que era, se le olvidó.
Pues lo dicho. Que me gustaría que hablen ahora los que llevan toda la temporada llorando con los árbitros, los inventores de palabras, los letristas, los poetas, los que ya se veían campeones hace una semana, los Boludas o los Mijatovic con barrigas de turno.
¡Visca el Barça!










