Ensaimada

Una persona muy especial me dijo anoche que, en realidad, nunca disfruto plenamente con mi Barça. Cuando gana me alegro, pero siempre digo que aún no hemos conseguido nada, que falta mucho tiempo… Cuando pierde les pongo a parir, no me apetece verles en la tele ni escuchar la radio, pero cuando empata y se clasifica para una final pasándolas un poco canutas no lo celebro del todo porque sigue sin gustarme el rendimiento del equipo. Haré caso a esa persona, bueno no, lo intentaré. Prometido.
Antes del partido de ayer ya estaba contento por la tunda que le metimos al Madrid en basket y por los comentarios de Siro López y Biriukov en Telemadrid. Si estos dos pavos retransmiten partidos, yo estoy seguro que cualquier cosa es posible: que Llamazares llegue a ser Presidente del Gobierno, que Gallardón se haga amigo de Esperanza, que Seitaridis sea el mejor lateral derecho del mundo, que Drenthe acabe triunfando en el rap, que Onda 6 fiche a Lobato y Alonso, que Cerezo pierda pelo, que Hugh Grant haga alguna película buena, que Almodóvar no ruede temas de discriminación social, que Zapatero baje la luz y el metro, que se me ponga malo el jamón, que no me gusten los pinchos de San Sebastián, que el Real Madrid gane esta Copa del Rey. Ah bueno, esto ya es imposible, pero sólo porque este torneo no lo quieren y siempre lo tiran a conciencia. No les importa a sus aficionados, dirán. Pues sí. Por eso fueron 70.000 personas a ver cómo los tres goles de Raúl no pudieron con el Real Unión de Irún, por eso Florentino Pérez consiguió que, el día del ‘Chamartinazo’ deportivista en el Bernabéu (2002), no hubiera ningún partido en todo el mundo para acaparar los focos, por eso Raúl siempre dice que le hace especial ilusión ganar este título. Por eso no les interesa.
Pero no, ellos no la quieren. Ni la tendrán este año, por mucho que anoche les entraran ganas de estar en Mallorca para comerse una ensaimada. Yo me la comí, muy bien comida. Me acosté lleno, pero dormí bien. Muy bien. Soñé con trenzas; soñé con Dios. Un milagro: el del Pep-Pinto.
¡Visca el Barça!










